El Govern planea reintroducir en Balears la foca monje, que fue una especie abundante en el archipiélago hasta su desaparición en los años cincuenta y de la que ahora quedan alrededor de quinientos ejemplares en todo el planeta, repartidos entre las Islas Desiertas, en Madeira, y las costas mauritanas, de donde se traerían a las islas algunos ejemplares.

Según los estudios preliminares que ha efectuado la conselleria de Medio Ambiente, Cabrera, la península de Levante y el norte de Menorca son los hábitats de Balears que reúnen las mejores condiciones para acoger la reintroducción de la foca monje, que podría hacerse en cautividad o en una zona del litoral restringida.

Éxito con el león marino

Para profundizar en el estudio para la recuperación de la foca monje, el director general de Caza y Protección de Especies, Antoni Gómez, viajará el próximo lunes a Madeira junto con el jefe de servicio de Especies, Joan Mayol, el responsable de Oceana, Antoni Font, y el experto en ecología Miquel Rayó.

Mayol afirmó que el éxito de la reciente recuperación del león marino en las costas californianas, que sufren una presión similar a las Balears, refuerza la viabilidad de los planes de reintroducir la foca monje en Balears, aunque recalcó que es un proyecto "delicado" que no debe afectar a las colonias de esta especie.

El proyecto se desarrollará en función de los criterios de científicos y de expertos en ecología que ya llevan tiempo trabajando en este campo, añadió Gómez, quien precisó que la mayor parte de los ejemplares de esta especie habitan en el Sahara occidental, mientras que en las Desiertas hay unos 25 animales.

Las armas de fuego

Según explicó, la foca monje es autóctona de Balears, aunque el número de ejemplares empezó a decaer en el siglo XVIII, coincidiendo con la proliferación de las armas de fuego, hasta su desaparición a mediados de los años cincuenta.

El director general de Caza relató que el origen del proyecto partió de un encargo del conseller de Medio Ambiente, Jaume Font, quien pidió que se estudiaran las posibilidades reales de colaborar en la preservación de la foca monje a fin de reintroducirla en las islas.

Tras comprobar la viabilidad del proyecto, se ha previsto el viaje a Madeira con la finalidad de completar todos los estudios previos necesarios para "avanzar" en la recuperación de la especie en el Mediterráneo, dijo.

Los técnicos estiman que el proyecto podría desarrollarse mediante la introducción en las islas de ejemplares jóvenes de la colonia del Sáhara Occidental.