Un aspecto destacado por el presidente de los hoteleros mallorquines, Pere Cañellas, a la hora de hacer balance de este año es que durante los meses de julio, agosto y la mayor parte de septiembre se han conseguido buenos niveles de ocupación sin necesidad de lanzar ofertas al mercado, lo que ha favorecido el incremento de los ingresos. Esta situación no se ha podido mantener indefinidamente y durante la última semana de septiembre y lo que llevamos de octubre se han vuelto a aplicar descuentos para incentivar la demanda, aunque manteniendo unos buenos niveles de ocupación, según destacó Cañellas. En su opinión, la temporada alta se está cerrando con resultados positivos.

De cara al invierno, señaló que desde la conselleria de Turismo se lanzan mensajes optimistas pese a la cautela de los empresarios, que de forma mayoritaria no contemplan cambios sustanciales en relación a la pasada temporada baja. El presidente de la patronal mallorquina advierte que esta valoración de los hoteleros también debe ser matizada. Así, apunta que zonas como la Platja de Palma o Peguera presentan buenas expectativas, aunque otras zonas de la isla tienen más dificultades a la hora de mantener la actividad.

En conjunto, la Cehat pone de relieve que en el conjunto de España se percibe un mayor optimismo y se aplaude la mejora de la promoción turística realizada por la Administración estatal.