La dirección de la futura televisión autonómica, IB3, ha recibido cerca de un centenar de ofertas para confeccionar su programación, procedentes de productoras audiovisuales de Balears y de las más destacadas del mercado nacional. La intención de IB3 es que el 80% de su programación esté conformada por espacios creados expresamente para la televisión autonómica.

Precisamente la importante presencia de empresas de otras comunidades autónomas o de ámbito estatal ha despertado inquietud entre las empresas productoras de Balears -más de 25 en estos momentos- que temen que la competencia exterior impida que la creación de la televisión autonómica sea -como ha ocurrido en otras comunidades como Catalunya- el motor del despegue y crecimiento de la industria audiovisual en las Islas.

Sin embargo, desde la dirección de IB3 se ha asegurado que en las negociaciones que se están llevando a cabo con las distintas productoras, en todos los casos se insta a las empresas de fuera a trabajar en colaboración con las productoras de Balears para la ejecución de los programas que ofertan.

Según han asegurado fuentes de IB3, además de la contratación de programas de las productoras de Balears, se incentiva la industria isleña provocando esa necesaria colaboración de las productoras externas.

Televisión generalista

Otra de las preocupaciones mostradas por el sector audiovisual balear es el hecho de que aún no se haya formalizado ninguna contratación, lo que, en opinión del presidente de la asociación, Jaume Bordoy, se traduce en que el margen de tiempo para elaborar los programas se acorta peligrosamente. Igualmente, los productores se muestran sorprendidos por no ver ni las línea generales de programación de IB3 ni tampoco detalles sobre la parrilla.

Desde IB3 se insiste en que será después del verano cuando se concreten las contrataciones y que la línea de su programación será la de una televisión generalista y de calidad.

En cuanto a los costos, IB3 señala que no se ajusta a los precios de cada oferta que se le presenta, sino que ha predeterminado unos precios estandarizados para cada tipo de programa, moviéndose en los parámetros marcados.