El cargo de conseller del Govern lleva aparejada una nueva modalidad vacacional en auge en Balears. Y no es el todo incluido, es el 'días sueltos'. A ella se acogen, uno a uno, los miembros del Govern. No se sabe si por sugerencia de obligado cumplimiento, celo profesional o simplemente por la vocación del cargo. Lo cierto es que nuestros gobernantes no tachan -como el resto de los humanos- los días que quedan para el inicio de sus vacaciones y "desconectar" del trabajo.

Al frente del "paquete vacacional" por días, a disfrute exclusivo en las islas y sin ninguna escapada más allá de las fronteras de la Comunidad, están el president Matas y la vicepresidenta Rosa Estaràs. Se turnarán. Fuera de turno, el president descansará y se dedicará a sus hobbies en la Colònia de Sant Jordi. Estaràs se cogerá algunos días sueltos y irá y vendrá de Valldemossa a Palma.

Para sus consellers, Matas y Estaràs han preparado turnos de guardia. Pero casi ni haría falta. Todos amarran el verano en su despacho, del que harán escapadas. La consellera de Presidencia, Rosa Puig, en sus primeras vacaciones de casada, disfrutará en familia y de sus amigos unos pocos días de agosto. Quien sí se ha visto obligado a "acotar" esos días sueltos de agosto ha sido el conseller de Economía y Hacienda, Luis Ramis d'Ayreflor. Intentará disfrutar de su familia pero tiene "obras" en casa, un elemento distorsionador que, por lo visto, los consellers padecen como el resto de ciudadanos. El titular de Turismo, Joan Flaquer, no podrá hacer turismo. Pero nadie le privará de algunos días de descanso y relax dedicado a la lectura en Cala Rajada. Los días de vacaciones del conseller Cardona no están ni siquiera señalados en su agenda. Serán adaptables. Tampoco ha planificado vacaciones el conseller menorquín Cristóbal Huguet, que los días que pueda saldrá en su llaüt. Si es posible y los temidos incendios de verano no lo impiden el titular de Medio Ambiente, Jaume Font, se tomará un respiro la segunda semana de agosto.

Sin vacaciones por sistema

La consellera de Salud, Aina Castillo, se toma formalmente las dos primeras semanas de agosto. Pero combinará su descanso y los juegos con su hija con reuniones en su despacho porque tiene sobre la mesa una serie de asuntos que no pueden esperar. El titular de Interior, José María Rodríguez, no se va de vacaciones por sistema. Ya no lo hacía en su etapa en Cort. A lo sumo algún día suelto y algunas tardes libres, para pasear junto al mar o leer. El conseller de Educación y Cultura, Francesc Fiol, casi ni se plantea los días sueltos. Se conforma con un reajuste horario y algún día. La titular de Agricultura, Margalida Moner, en su primer verano como consellera, se quedará en la isla y librará algún que otro día y reserva octubre para hacer un viaje.

En las filas socialistas, el más ocupado en periodo vacacional es, sin duda el delegado del Gobierno, Ramon Socías. La seguridad

de la Familia Real y de ciudadanos y numerosos turistas que visitan las Islas en veranoson su prioridad

Como él, la presidenta del Consell de Menorca, Joana Barceló, también se queda en la isla como anfitriona del turista ZP, que, como mandan los cánones de la presidencia del Gobierno, pasará sus vacaciones estivales en Menorca.

El secretario general del PSIB, Francesc Antich, tiene claro su destino veraniego: Algaida y concretamente su huerto. Dedicará no pocos esfuerzos a plantar algunos árboles y a otras labores de jardinería. Paseos en bicicleta, junto a su esposa e hijos y largas caminatas con su perro. De momento, empieza con fiestas, las de Sant Jaume. Interrumpirá su relax en Algaida para visitar a Rodríguez Zapatero en Menorca... Así quedaron en su último encuentro.

Entre los socialistas, algunos han optado por la fórmula de vacaciones formativas. Francina Armengol, con su victoria congresual en la maleta, asiste a un curso sobre reformas estatutarias en Cantabria; Miquel Gascón a un encuentro médico en Lisboa y Rosa María Alberdi a unas jornadas de enfermería y cooperación en Argentina.

Para el PSM, este verano será hábil. Preparatorio del congreso de su renovación. La presidenta de la gestora, Nanda Ramon, parecía que se olía el trabajo estival y adelantó sus vacaciones pasando unos días en Ciutadella y luego de crucero con su familia. Ahora le deberán bastar pequeñas escapadas a la Colònia de Sant Pere. Pere Sampol, por su parte, disfrutará del verano en Montuïri, de sus fiestas patronales y de las de los pueblos vecinos. Le gusta ese aire. Como practicar "el mejor pasatiempo": estar a la fresca, leyendo o conversando. La diputada de EU-Els Verds Margalida Rosselló ejercerá al máximo de madre. Playa y excursiones con su hijo y visitas a su madre en Portocolom.

La presidenta del Consell de Mallorca, Maria Antònia Munar, sólo bajará un poco el ritmo de actividad durante el verano y reserva sus vacaciones para después de la Diada, a partir del 15 de septiembre. Quizás un viaje con destino aún por decidir. La alcaldesa de Palma, Catalina Cirer, se queda en Ciutat. Trabajando, pero con tiempo para ir con sus hijas a la piscina o la playa si las niñas insisten. Si es posible un pequeño respiro a finales de agosto, lo agradecerá.

Quien disfrutará de unas vacaciones relajadas es el secretario general de CCOO, José Benedicto, en Morillo de Tou (Huesca), un pueblo del siglo XVIII reconstruido en el Pirineo central aragonés que en 1991 tenía un censo de cero habitantes. Tranquilo.