Los seis expedicionarios del Govern que visitaron Moscú el pasado mes de febrero -en el viaje donde se produjo la visita al complejo sexual Rasputín, presentada como gasto oficial-, se alojaron en el lujoso hotel Baltschug Kempinski. Las habitaciones habían sido contratadas en origen, dentro de un paquete. Sin embargo, al abandonarlas el pasado 26 de febrero a media tarde, para dirigirse primero al Lokomotiv Stadium donde se disputó el Spartak-Mallorca y después al aeropuerto moscovita, los huéspedes tuvieron que satisfacer una factura equivalente a 45.000 pesetas (270 euros) por persona, dado que ocupaban habitaciones individuales. Conviene recordar que sólo pernoctaron dos noches en el establecimiento. Esta suma se corresponde en principio a los gastos generados durante la estancia.

En la documentación presentada al Parlament, la factura librada por el Kempinski a la expedición de Matas incluye la denominada "Página 2". La documentación aportada impide saber si, en la "Página 1", figura una relación pormenorizada de los gastos. Con los datos disponibles, sólo puede afirmarse que la cantidad global librada antes de abandonar el establecimiento fue de 61.545 rublos, equivalentes a unas 270.000 pesetas (1.622 euros).

Esta cantidad no contempla el precio estricto del alojamiento, dado que Matas y sus acompañantes se sumaron a un viaje organizado por el Real Mallorca a través de su operador habitual, Viajes Marsans. Aparte de las 45.000 pesetas por persona, abonadas horas antes de dejar Moscú, los seis expedicionarios del Govern debieron desembolsar un millón y medio de pesetas por el avión más las habitaciones individuales. El precio cargado a las arcas públicas en ese concepto fue de 250.000 pesetas por persona. Sumando todas las partidas, y a pesar de la generosidad desplegada por el magnate Konstantin Kozhevnikov, las dos noches supusieron un dispendio muy superior a las 300.000 pesetas per cápita.