El caos que se vive en el Instituto de Servicios Sociales y Deportivos de Mallorca (s'Institut) no se limita a los problemas presupuestarios sino que alcanza también a la seguridad de su centro de acogida Puig des Bou, según se denuncia tanto desde UGT como desde la propia plantilla de este organismo. La escalera de incendios que se ha instalado en el citado edificio no cumple con la normativa de seguridad debido a que las ventanas desde las que se accede a la misma no están construidas con material ignífugo.

Además, se han instalado ocho puertas de emergencia, que permanecen cerradas, con una llave diferente para cada una en lugar de una maestra para todas, lo que dificulta extraordinariamente cualquier evacuación.

Calefacción inutilizada

Las deficiencias del centro -que tiene una capacidad para 30 niños- van más allá de la seguridad. En el edificio se ha instalado un sistema de calefacción con un depósito de gas, que el Ayuntamiento no quiere dar de alta porque todavía no se ha tramitado la licencia para que este inmueble pueda albergar servicios sociales. "El edificio está lleno de radiadores nuevos que no funcionan porque no hay gas", según se apunta desde la plantilla.

Del mismo modo, está aprobada la ejecución de obras de arreglo de la fachada desde hace más de un año y los trabajos no se han completado.

Según fuentes sindicales, las deficiencias de este centro alcanzan también el impago de los proveedores, que en algunos casos no cobran desde principios de año.

Estos problemas presupuestarios, según se aseguró desde UGT, alcanzan a todas las instalaciones relacionadas con la acogida de menores, lo que está obligando a comprar a crédito en muchos comercios, con notables retrasos a la hora de saldar las deudas.

Según los representantes de los trabajadores, hace algunas semanas se produjo un incidente notablemente incómodo para la cocinera de una de las llar, que al ir a comprar la carne fue reprendida públicamente por el encargado exigiendo el pago de las cantidades pendientes.

Del mismo modo, se asegura que hay casos de funcionarios a los que se les debe el pago de kilometraje por uso del vehículo particular correspondiente el año pasado.

Caos presupuestario

Desde UGT se destaca que s'Institut -dependiente del Consell de Mallorca- cuenta con los fondos necesarios para evitar todos estos problemas, y se achaca las carencias existentes "a la burocracia y a que los presupuestos se planificaron con los pies".

También se ha denunciado las malas condiciones en que se ven obligados a trabajar los funcionarios de s'Institut, con dependencias en las que no se cuenta todavía con aire acondicionado, lo que ya ha provocado algunas protestas por parte del personal.

Uno de los trabajadores del instituto aseguró que los diferentes servicios están saliendo adelante debido a que la plantilla está poniendo "mucha voluntad y mucha paciencia".

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la respuesta

Serra achaca los fallos a la falta de agilidad

de las administraciones

El presidente de s'Institut, Antoni Serra, aseguró que los problemas económicos de las llars de menores, que obligan a los funcionarios a adelantar dinero, son mínimos y que se solventarán en pocos días. Además, destacó que el retraso en el pago a proveedores es un problema generalizado en todas las administraciones.

Serra admitió que los controles presupuestarios a que están sujetas las administraciones locales provoca que la aprobación de un cambio en las partidas presupuestarias necesite meses de tramitación, lo que demora los pagos, y ello a pesar de contar con los fondos necesarios.

En cualquier caso, aseguró que su prioridad va a ser solventar los problemas denunciados por UGT y los trabajadores.