Unas mil agencias de viaje alemanas asociadas a la entidad Touristik Service System (TSS) no incentivan la venta de Balears entre su clientela "por el maltrato del conseller Flaquer", según denunció su director general Manuel Molina a DIARIO de MALLORCA.

"El Govern nos adeuda 30.000 euros de un convenio de promoción. Le llamamos para ver qué está pasando y no se pone al teléfono ni responde a las cartas de nuestros abogados. No es por el dinero, es por el daño moral. Así no se trata a la gente", comentó Manuel Molina. Según explicó, TSS es la segunda operadora turística independiente de Alemania y la cuarta del país. Mediante su sistema de intranet y de cartas ha informado a sus asociados del litigio con el Govern autonómico.

Además, ha decidido dar prioridad a la venta de otros destinos, como Turquía, Bulgaria y Egipto, por la mejor predisposición de sus gobernantes. "Los turcos se mueven muy bien, mucho mejor que Balears y Canarias. Vienen, nos visitan, proponen cosas, preguntan qué podemos hacer conjuntamente", señaló el director general de la TSS.

Según explicó Molina, el convenio de promoción por el que el Govern les adeuda 30.000 euros se suscribió en abril de 2003 estando al frente de la conselleria de Turismo Celestí Alomar, "quien buscaba otras fórmulas alternativas a los tour operadores para llevar turismo a las islas. El actual conseller sólo trabaja para la TUI. Algo le pasa a Flaquer con TUI que no acabamos de entender. Esta impresión tenemos las entidades independientes e incluso Thomas Cook, con quien tampoco tiene muy buena relación". Alomar impulsó este tipo de acuerdos ante el avance del turismo independiente, que huye de los paquetes tradicionales gestionados por tour operadores.

El convenio al que apela lo suscribieron TSS y la Entidad del Turismo de les Illes Balears (Enturib), organismo dependiente de la conselleria de Turismo, con el fin de "optimizar la promoción y comercialización" de Balears como destino turístico entre la clientela de las mil agencias de viaje asociadas, además de consolidar el plan de marcas elaborado por el anterior Ejecutivo.

El convenio contemplaba que se facilitaría la presencia del área de promoción turística de Enturib en las principales roadshows alemanas con las agencias asociadas, así como su asistencia a la reunión anual de la entidad, con la asistencia de 450 agencias. También se harían inserciones publicitarias en la agenda manual que TSS reparte entre sus asociados y en la publicación mensual dirigida a 2.400 agencias durante nueve ediciones. También se incluía el desarrollo de una prueba piloto de doce hoteles del plan de marcas y se aseguraba el suministro de información a la red de agentes de viaje sobre la firma del acuerdo y la recomendación de la visita a la página web del plan de marcas.

Enturib, por su parte, se comprometía a apoyar "la organización anual de TSS que en 2004 se haría en Palma, sin cubrir costes"; invitar a agentes de viaje de la entidad "con el fin de familiarizarse y profundizar en el conocimiento del producto turístico balear en el mercado alemán"; y "proveer el contenido relativo a las marcas turísticas del plan de marcas así como los contratos correspondientes con los hoteleros necesarios para la puesta en marcha de la prueba piloto de integración de los hoteles del citado plan en toda la red comercial asociada a TSS".

Para el cumplimiento del convenio, Enturib debía aportar un máximo de 30.000 euros, de los cuales 6.000 se imputarían a su presupuesto para 2003 y los 24.000 restantes al de 2004. El primer pago debía satisfacerse al firmar el convenio de colaboración y el resto "una vez realizadas las acciones objeto del convenio".

En el caso de incumplimiento por cualquiera de las partes de sus obligaciones, el documento suscrito por Celestí Alomar y el propio Molina establece que "la otra parte, previa notificación expresa por escrito, podrá resolver el convenio, quedando exento del cumplimiento de sus propias obligaciones". La duración del convenio se fijaba en un año, prorrogable por acuerdo de las partes, que además podían ampliar el contenido.

Por su parte, el conseller de Turismo, Joan Flaquer, no respondió a la llamada de este diario para dar su versión.