Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Un Palo devuelve actualidad al aperitivo mallorquín

Dos Perellons firma una versión más suave del tradicional palo de Mallorca, con diseño de La Vermutera y la colaboración de Catavinos en su presentación y promoción

La presentación reunió a Maria Francisca Perelló, de Dos Perellons, a Xisco Albertí, de La Vermutera, y a Daniel Arias, de Catavinos.

La presentación reunió a Maria Francisca Perelló, de Dos Perellons, a Xisco Albertí, de La Vermutera, y a Daniel Arias, de Catavinos.

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Palma

Hay bebidas que explican un territorio sin necesidad de grandes discursos. El palo de Mallorca es una de ellas. Oscuro, aromático, de entrada dulce y final amargo, forma parte de la memoria líquida de la isla y de una manera muy reconocible de entender el aperitivo. Durante décadas ha estado presente en bares, casas y sobremesas, servido con sifón, soda o refresco. Un Palo nace para acercarlo de nuevo a la barra actual.

La nueva referencia es un producto de Dos Perellons, firma mallorquina vinculada a la elaboración de licores tradicionales. La propuesta actualiza el palo desde el respeto a su identidad, con una versión más suave y accesible, pensada para que este aperitivo vuelva a encontrarse con públicos diversos. El proyecto cuenta con una imagen renovada diseñada por La Vermutera y con la colaboración de Catavinos en su presentación, promoción y difusión dentro del canal hostelero.

Daniel Arias, director comercial de Catavinos, sitúa la iniciativa en un contexto claro. Se trata de reivindicar una bebida mallorquina que forma parte del patrimonio gastronómico local y que, bien presentada, tiene recorrido en la hora del vermú y también en la coctelería. El palo se elabora tradicionalmente a partir de quina y genciana, responsables de su carácter amargo, matizado por notas dulces.

La presentación reunió a Maria Francisca Perelló, de Dos Perellons, a Xisco Albertí, de La Vermutera, y a Daniel Arias, de Catavinos. La colaboración se planteó desde una mirada de kilómetro cero, con la participación de Bebidas Puig, refrescos hechos en Mallorca. Un Palo puede tomarse con soda, con ginger o con cola, en combinados ligeros que respetan su raíz mallorquina y facilitan su entrada en momentos de consumo actuales.

La coctelería también tuvo protagonismo. Entre los asistentes se encontraron profesionales destacados de Mallorca, como Rafa, de Brass Club, que ya ha incorporado Un Palo a un cóctel de autor. También participaron miembros de la Asociación de Barmans, una presencia que refuerza la vocación del producto como ingrediente con potencial más allá del servicio clásico.

Para Catavinos, esta colaboración encaja con una línea de trabajo que va más allá de la distribución. La empresa mantiene una relación constante con la hostelería de la isla y presta atención a los cambios de consumo y a los productos capaces de aportar relato. En iniciativas como los Jueves Lyquidos, la compañía defiende una forma de entender la bebida como cultura, conversación y descubrimiento.

Un Palo llega en ese punto de encuentro entre lo que siempre estuvo ahí y lo que necesita ser contado de nuevo. Dos Perellons firma el producto, La Vermutera le da una imagen reconocible y Catavinos contribuye a ponerlo en circulación entre profesionales y consumidores. El resultado es una invitación a recuperar el palo de Mallorca desde una mirada contemporánea, sin perder su raíz ni su carácter.

TEMAS

  • Mallorca
  • consumo
  • imagen
  • bebidas
Tracking Pixel Contents