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Vinos & Bebidas

Bebidas de febrero: chocolate caliente, Negroni y vino mallorquín para saborear el mes

Este mes, os recomendamos tres bebidas para tres estados de ánimo

Chocolate caliente de Can Joan de s'Aigo

Chocolate caliente de Can Joan de s'Aigo / Can Joan de s'Aigo

Chocolate caliente en Ca’n Joan de s’aigo, un clásico atemporal

Te llevaron tus abuelos, o tus padres, o cualquiera de tus mayores; luego volviste con tus amigos y, de repente, llega un día en que te sorprendes a ti mismo sentado en uno de sus bancos de terciopelo rojo con tus hijos. Ca’n Joan de s’Aigo forma parte de la memoria emocional de muchísimas familias mallorquinas. Y su chocolate caliente es, sin duda, un refugio infalible cuando los días se ponen cortos, húmedos y poco simpáticos.

Chocolate con coca de cuarto, chocolate con ensaimada, chocolate con gató, chocolate a solas. No hace falta mirar la carta, al menos no los de siempre, porque allí uno no va exactamente a merendar, va a comprobar que, pase lo que pase fuera, hay cosas que siguen en su sitio.

Nosotros crecemos, cambiamos, evolucionamos, vamos como hijos y luego como padres, pero hay cosas que inmutables al paso del tiempo: el maximalismo de su decoración, sus servilleteros corporativos repletos de servilletas de papel, los vasos de vidrio con el helado rebosando, las lámparas de araña, la manteca de sus ensaimadas, la ligereza de sus cuartos y la cremosidad perfecta de su chocolate.

Por eso, mientras el viento siga soplando, las nubes descargando y el frío acechando, el chocolate caliente en Ca’n Joan de s’aigo será simplemente una apuesta segura: vamos, pedimos lo de siempre y salimos mejor que como entramos, que ya es bastante.

Nada como refugiarse en los sitios en los que un día fuimos felices.

Chocolate caliente de Can Joan de s'Aigo

Chocolate caliente de Can Joan de s'Aigo / Can Joan de s'Aigo

Bebida de moda, siempre el penúltimo Negroni

Si una cosa nos ha enseñado la vida es que nunca, jamás de los jamases, hay que cuestionar el reinado del Negroni, ese trago que el periodista y escritor David Gistau elevó a la categoría de mito.

Nacido en Florencia entre 1919 y 1920, el Negroni surge de una pequeña modificación. El conde Camillo Negroni pidió una versión más intensa del famoso americano de la época y el bartender Fosco Scarselli siguió a pies juntillas la sugerencia: reducir el seltz y añadir ginebra. A partir de ahí, la receta se propagó como lo hacen las buenas ideas, de barra en barra.

El Negroni tiene una parte de vermú rojo, una de ginebra y otra de Campari, o, lo que es lo mismo, una parte de dulzura, otra de amargura y la sequedad de la ginebra como un agradable bofetón transparente.

Sencillo a la vez que complejo, refrescante y sofisticado: suponemos que ahí radica su encanto y su eternidad. Es simple, pero no es fácil. Necesitamos un buen vermú, una buena ginebra y un amargo que no se esconda. Hielo grande, vaso bajo, proporciones claras y un twist de naranja que libere aceites intensos y potencie el aroma. De ahí a la gloria.

Puede que el Negroni tenga más de leyenda que de bebida. Es un gesto, una declaración de intenciones, una manera de estar en el mundo. Y, evocando de nuevo a Gistau, siempre habrá sitio para el penúltimo Negroni.

Un Negroni clásico

Un Negroni clásico / Archivo

Supernova Negre de Can Verdura: un tinto para encender el invierno

Si el frío pide manta, peli, horno encendido y sobremesas largas, el Supernova Negre de Ca’n Verdura es la botella que quieres tener a mano. Hecho en Binissalem, es un tinto con alma mediterránea que combina frescura y carácter en la medida justa.

Fruta roja madura, un toque especiado y ese punto jugoso que hace que el vino entre sin esfuerzo. En boca es equilibrado, con buena estructura pero sin resultar pesado.

¿Con qué os proponemos acompañarlo este invierno?

Cordero asado con romero y patatas al horno. La jugosidad de la carne y el punto aromático de las hierbas encajan a la perfección con el perfil del vino. También funciona de maravilla con platos de cuchara, como unas lentejas estofadas, un buen arròs brut o un guiso tradicional.

Supernova demuestra que con mantonegro se pueden elaborar vinos con gran identidad, carácter y una marcada expresión del territorio. Un tinto versátil, sabroso y perfecto para acompañar cuando el frío aprieta.

Supernova de Can Verdura

Supernova de Can Verdura / Can Verdura

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