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Lo exótico

Korean Bunsik, un bocado de Corea en el Mercat de l’Olivar

La ola coreana llega al corazón de Palma en forma de street food picante, divertida y con alma de Generación Z.

Puesto de Korean Bunsik en el Mercat de l'Olivar

Puesto de Korean Bunsik en el Mercat de l'Olivar / Ana Martínez

En los años noventa estalló un fenómeno cultural global conocido como Hallyu, la ola que convirtió a Corea del Sur en una potencia mundial de la cultura: moda, belleza, K-pop, cine y, cómo no, la gastronomía.

Uno de los cada vez más numerosos puestos de comida del Mercat de l’Olivar también siente devoción por el país asiático. Y sí, lejos quedan ya los noventa, pero la Generación Z —los jóvenes jovencísimos de ahora— mantiene viva esa fascinación por todo lo que lleva sello coreano.

Korean Bunsik tiene mucho de ambas cosas: de Corea y de Generación Z. Quizá sea su estética o su aire desenfadado, los pósters de K-pop que adornan las paredes o una carta corta, informal y vistosa pensada para comer algo rápido en la barra o llevártelo a casa. La cuestión es que funciona como un viaje exprés a Corea.

La carta se recorre fácilmente de principio a fin, pero la gracia está en los detalles: en cómo se combinan picantes y dulces y en pequeños giros y variaciones que convierten platos sencillos en algo divertido.

Si no sabéis por dónde empezar, aquí va la santísima trinidad de la carta:

El Topokki, pasteles de arroz cilíndricos cocidos en una salsa roja, picante y ligeramente dulce; el Korean hot dog clásico, mitad salchicha de pavo y mitad queso (o todo queso o todo pavo): crujiente por fuera y pura indulgencia por dentro; y el plato estrella: el Korean boneless Fried Chicken, un pollo frito, picante o dulce, o las dos opciones a la vez, pero jugoso, brillante y adictivo.

Comida callejera coreana perfecta para cuando el cuerpo pide algo rápido, pero la cabeza necesita salir de lo de siempre.

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