05 de junio de 2017
05.06.2017
Atentados en Londres

"Mi amiga consiguió esquivar a los terroristas que perseguían a la gente con cuchillos"

Miguel Ángel Moragues, mallorquín que vive en Londres desde 2012, presenció desde muy cerca los ataques de la capital de Reino Unido

06.06.2017 | 02:27
Gente desconcertada huye del lugar del ataque tras ser atendida por la policía.
Todo parecía normal en el bar de tapas español en el que se encontraba Miguel Ángel Moragues. El mallorquín terminó de cenar con su novia y dos amigos más, de Corea del Sur, cuando sorprendido observó a una persona con un cuchillo pasar por la calle. " De repente un hombre gritó que saliéramos corriendo del restaurante", asegura aún afectado Miguel Ángel.

Como se ha podido comprobar tras los atentados anteriores ocurridos en Reino Unido, la sociedad "reacciona con calma ante este tipo de situaciones". Llamó la atención el temple que reflejaron tras el atropello en el puente de Westminster; mucha gente de los alrededores no se había dado cuenta de lo sucedido debido a que las autoridades optaron por que siguiera la normalidad y así no cundiera el pánico. Es por ello que el mallorquín supo enseguida que algo no iba bien. "Empezó a entrar gente de la calle, despavorida, con mucho miedo, tirando sillas y mesas intentando esconderse".

"Ya habíamos pagado, nos íbamos a ir del bar"- continúa Miguel Ángel- pero los gritos y la gente entrando en tropel no hicieron más que aumentar la confusión, "nos empujaron hacia dentro del local, no podíamos hacer otra cosa", relata con angustia. Asegura que perdieron de vista a una de sus amigas, quien salió corriendo y se resguardó en una casa, ilesa. "No sé cómo consiguió salir, pero lo hizo y consiguió esquivar a los terroristas que perseguían a la gente con cuchillos".

El caos era tal que los encargados del bar cerraron las puertas para mantener a salvo a quienes se encontraban en el interior, además "temían que hubiese una bomba en el restaurante". "Después de unos minutos escuchamos ráfagas de disparos fuera del local", añade el mallorquín, quien asegura que ellos pudieron refugiarse en los baños y que, minutos después, escucharon a la policía decir que salieran corriendo, "¡salid corriendo, ahora, ahora!", gritaban.

Sin saber muy bien lo que estaba sucediendo, Miguel Ángel, su novia y su amigo huyeron en busca de un lugar seguro, "corrimos como diez minutos hacia una estación y finalmente nos refugiamos en casa de una amiga" donde permanecieron hasta ayer por la mañana.

El diseñador gráfico de 35 años confiesa que aún tiene "el miedo en el cuerpo" y que "volver a Mallorca es una opción" que su novia y él se han planteado. Sin embargo, aunque asustado todavía, cree que "no puedes cambiar tu vida por cosas así".

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

¡Síguenos en las redes!

 
Enlaces recomendados: Premios Cine