Más de un millón de personas ha salido este domingo a las calles de Berlín para conmemorar la caída del Muro de Berlín hace 25 años, símbolo del principio del fin de la Guerra Fría.

Una espectacular instalación de 7.000 globos de helio iluminados a lo largo de 15 kilómetros ilustraba cómo el muro atravesaba la ciudad cortando calles, pasando por cementerios y separando a familias. La culminación de los actos ha sido la suelta de los globos, que uno tras otro fueron ascendiendo al cielo berlinés.

Durante los festejos, la orquesta Staatskapelle de Berlín ha interpretado el 'Himno de la alegría' de la 'Novena Sinfonía' de Ludwig Van Beethoven frente a la Puerta de Brandemburgo.

"Somos las personas más felices del mundo y estamos emocionados de que hayan derribado el Muro de Berlín hace 25 años", ha destacado el alcalde de Berlín, Klaus Wowereit, mientras los primeros globos eran lanzados al cielo. "Nada ni nadie puede interponerse en el camino hacia la libertad", ha añadido.

Los alemanes, cuyo orgullo nacional fue despedazado por el nazismo, la Segunda Guerra Mundial y el Holocausto, se han enfocado orgullosamente en la pacífica revolución en Alemania Oriental que derribó el muro como un momento extraño y brillante de su historia moderna.

Las festividades para conmemorar el aniversario atrajeron a más de un millón de berlineses y turistas al centro de la ciudad antes dividida. Antes, el cantante Peter Gabriel realizó una poderosa interpretación de 'Heroes' y varios artistas alemanes también pasaron por el escenario.

Pese al frío y la neblina, muchas personas caminaron por los lugares donde antes se erigía el muro contemplando los globos iluminados, fijados en postes de 3,6 metros de altura, la altura del antiguo muro levantado en 1961 por el gobierno comunista de la Alemania Oriental.

La multitud también ovacionó al expresidente soviético Mijail Gorbachov, ampliamente admirado en Alemania por su aperturismo, cuando apareció y saludó. Gorbachov advirtió en un discurso el sábado en Berlín que se aproxima una nueva Guerra Fría debido a la crisis en Ucrania.

El mundo mira a Berlín

El aniversario de la caída del muro fue destacado en todo el mundo. El Papa Francisco dijo ante decenas de miles de personas reunidas en la Plaza de San Pedro que este hecho debería llevar a las personas a intentar derribar otras murallas. "Donde hay una muralla se cierran los corazones. Necesitamos puentes, no murallas", agregó.

Anteriormente, la canciller alemana, Angela Merkel, dijo que la caída del Muro de Berlín mostró al mundo que "los sueños pueden hacerse realidad" y debería inspirar a la gente atrapada en la tiranía en otros lugares.

Merkel, que era una científica de 35 años en el Berlín Oriental comunista cuando probó por primera vez la libertad el 9 de noviembre de 1989, dijo en un discurso que la apertura del muro en respuesta a la enorme presión popular será recordada eternamente como un triunfo del espíritu humano.

"La caída del Muro de Berlín nos mostró que los sueños pueden hacerse realidad y que nada tiene que permanecer de la forma en que está, no importa lo grandes que puedan parecer los obstáculos", declaró Merkel.

"Mostró que tenemos el poder de dar forma a nuestro destino y hacer las cosas mejores", agregó, observando que la gente en Ucrania, Siria, Irak y otros lugares del mundo deberían sentirse alentadas por el ejemplo de la súbita caída del muro. "Fue una victoria de la libertad sobre el cautiverio", agregó.

Aunque agregó que la fecha del 9 de noviembre lleva una carga histórica. También fue el día en 1938 en que se llevó a cabo una matanza contra los judíos en la denominada "noche de los cristales rotos", cuando los nazis realizaron ataques en sinagogas y tiendas judías a lo largo de Alemania.

El Muro de Berlín fue construido en 1961 para impedir que los alemanes orientales huyeran a Occidente. Comenzó como una pared de ladrillos, pero luego fue fortificado con un pared doble de concreto de 160 kilómetros de largo que rodeaba Berlín Occidental. Al menos 138 personas murieron tratando de escapar a Berlín Occidental y muchos de los que fueron capturados terminaron en la cárcel.

Los regímenes comunistas colapsaron ante levantamientos populares en Europa del Este en 1989, señalando el fin de la Guerra Fría, de la cual el Muro de Berlín se había convertido en emblema.