El Vaticano registró en la última década un total de 3.420 denuncias creíbles sobre sacerdotes presuntamente culpables de abusos y destituyó y apartó a 848 de ellos, según ha explicado este martes el observador permanente de la Santa Sede ante la ONU, el arzobispo Silvano Tomasi.

Concretamente, se registraron 713 denuncias en 2004, 184 en 2005, 218 en 2006, 216 en 2007, 191 en 2008 y 196 en 2009. Además, hubo 464 en 2010, 402 en 2011, 418 en 2012 y 401 en 2013, según recoge Radio Vaticana, partiendo de los datos ofrecidos por Tomasi. Las acusaciones se refieren a hechos ocurridos entre los años 50 y los años 80.

Además, ha precisado que desde 1950 las diócesis católicas y órdenes religiosas han pagado 1.800 millones de euros de indemnización a las víctimas de abusos y 56 millones se han destinado a medidas terapéuticas para las víctimas.

Así lo ha indicado el representante de la Santa Sede ante las Naciones Unidas en Ginebra durante la 52 sesión del Comité de la ONU sobre la Convención contra la Tortura (CAT), en la que ha presentado el informe sobre la aplicación de esta Convención. La Santa Sede firmó esta Convención en el año 2002 y presentó su primer informe en diciembre de 2012.

Este lunes, Tomasi explicó durante su primera intervención que "las personas que viven en un determinado país están sometidas a la jurisdicción de la legítima autoridad de ese país" y que son "las autoridades estatales" las que "están obligadas a proteger, y a perseguir cuando sea necesario, a las personas bajo su jurisdicción".