El primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, acusó ayer a Israel de querer convertir la región en "un mar de sangre" y destacó que Turquía continuará su lucha con Egipto para ayudar a los palestinos.

En un discurso pronunciado en la Universidad de El Cairo durante su visita oficial a Egipto, Erdogan dijo que Israel ha comenzado "con prácticas inhumanas para convertir otra vez la región en un mar de sangre", en alusión al inicio de una ofensiva militar contra la franja de Gaza.

"Gaza, Ramala y todas las ciudades de Cisjordania son hermanas y la sangre derramada de nuestros hermanos es también nuestra sangre", sostuvo el primer ministro para resaltar los lazos que unen a Turquía con los palestinos.

Tras reiterar su condena a los ataques israelíes, Erdogan valoró que el presidente egipcio, Mohamed Mursi, haya llamado a consultas a su embajador en Israel y aseguró que Ankara continuará luchando con El Cairo para ayudar a los palestinos.

"Todo lo que fortalece a Egipto fortalece a Turquía", apuntó Erdogan, convencido de la necesidad de mantener unidas ambas partes, que calificó como "los países fuertes de la región" y una "garantía de estabilidad" en la zona.

El jefe de Gobierno turco mostró su respaldo al Ejecutivo egipcio elegido en las urnas para todas las etapas de la transición democrática y expresó su deseo de que este país tenga una nueva Constitución que fortalezca la unidad, la paz y la estabilidad y respete las libertades y los derechos de los distintos sectores.

Ante un auditorio repleto de personas, Erdogan alabó a los jóvenes de la revolución egipcia que desbancó del poder a Hosni Mubarak en 2011, puesto que ellos pusieron de manifiesto que "la injusticia no dura para siempre".

El primer ministro turco inició ayer una visita oficial a El Cairo en la que unió fuerzas con el Gobierno egipcio para intentar cesar la ofensiva israelí en la franja de Gaza y llevar la estabilidad a la región.

Erdogan mantuvo un encuentro con el presidente egipcio, el también islamista Mohamed Mursi, con quien analizó las formas de coordinarse para detener la escalada de violencia en la zona y ayudar a los palestinos.

Pocos detalles salieron del encuentro entre ambos líderes, si bien previamente Erdogan declaró a la prensa que había propuesto presionar al movimiento palestino Hamás -que gobierna en Gaza- para que aceptase un alto el fuego a cambio de que Estados Unidos ejerciera su influencia sobre Israel con el mismo fin.

Tanto Turquía como Egipto han criticado con dureza los ataques israelíes contra la franja de Gaza y mantenido contactos con responsables estadounidenses y de otros países en su intento por frenar la escalda de violencia.

En una reunión previa, el ministro de Asuntos Exteriores turco, Ahmet Davutoglu, y su homólogo egipcio, Mohamed Amr, también acordaron coordinar esfuerzos para respaldar la iniciativa de los palestinos que busca su reconocimiento como Estado observador en la Asamblea General de la ONU.

EE UU ´culpa´ a los cohetes

El Gobierno de Estados Unidos considera que el conflicto entre los territorios palestinos e Israel se desencadenó a raíz de un lanzamiento de cohetes desde Gaza hacía territorio israelí.

"Creemos que el factor desencadenante del conflicto fue el lanzamiento de cohetes procedentes de Gaza. Creemos que Israel tiene derecho a defenderse y van a tomar sus propias decisiones acerca de las tácticas que utilizarán en ese sentido", dijo el consejero adjunto de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Ben Rhodes.

Preguntado sobre los objetivos gubernamentales escogidos por Israel para bombardear Gaza, Rhodes evitó comentar, pero subrayó "la importancia de evitar víctimas civiles".