Los restos mortales del último rey de Albania, Zog I, recibieron ayer sepultura en Tirana con honores de Estado después de más de medio siglo de su muerte en el exilio, en Francia. Ahmet Zogu (1895-1961) se autoproclamó rey de los albaneses en 1928 con el nombre de Zog I y su reinado duró hasta el 9 de abril del 1939, día en que Albania fue ocupada por la Italia fascista. Los comunistas que llegaron al poder tras la Segunda Guerra Mundial prohibieron el regreso de la familia real, que pudo volver a Albania en 2002 después de que el Parlamento lo autorizase.