El director saliente de la Agencia Central de Inteligencia estadounidense (CIA), David Petraeus, ha asegurado este jueves que nunca compartió información clasificada con su biógrafa y amante, Paula Broadwell.

En sus primeras declaraciones públicas tras anunciar su dimisión la semana pasada, el general retirado ha declarado a la cadena de televisión estadounidense HLN que su salida se debe única y exclusivamente a esa relación extramatrimonial y no tiene relación con su gestión del ataque contra el Consulado de Benghazi que acabó con la vida del embajador estadounidense en Libia, Christopher Stevens, el 11 de septiembre de este año.

Reuters informó el miércoles de que los investigadores han encontrado abundante información clasificada en el ordenador de Broadwell. En cumplimiento de la Ley de fuerzas de seguridad y agencias de seguridad nacional, los investigadores están analizando si esa información debería haber estado almacenada en condiciones más seguras.

A pesar del mensaje de Petraeus, fuentes de la investigación han dicho este jueves que no descartan la posibilidad de que Petraeus haya entregado información clasificada a Broadwell. Broadwell, que no está acusada de ningún delito, no ha hecho ninguna declaración pública desde que estalló el escándalo la semana pasada.

El presidente estadounidense, Barack Obama, aseguró el miércoles que no tiene ningún indicio sobre la posibilidad de que el general retirado haya facilitado información clasificada a su biógrafa y amante. Fuentes próximas a la investigación consultadas por Reuters han indicado que el material clasificado encontrado en el ordenador de Broadwell no procede de la CIA. En concreto, han apuntado que los documentos son de fechas anteriores a septiembre de 2011, cuando Petraeus asumió el mando de la CIA.

Como exoficial del Ejército implicada en temas de Inteligencia militar, Broadwell tiene una autorización de seguridad que le permite acceder a documentos sensibles. Con el consentimiento de la biógrafa, el FBI registró el lunes su casa de Charlotte, en el estado de Carolina del Norte.

La autorización de seguridad que tiene Broadwell ha sido suspendida y podría llegar a ser revocada si se comprueba que ha obtenido información clasificada procedente de Petraeus.

Fuentes de las agencias de seguridad estadounidenses han explicado que el caso podría terminar sin que se presenten cargos contra Broadwell ni contra Petraeus.