El presidente de EE UU, Barack Obama, dijo ayer no tener evidencia de que fuera revelada información secreta a causa de la relación extramatrimonial del exdirector de la CIA, el general retirado David Petraeus. "No tengo evidencia hasta este momento de que información clasificada haya sido revelada" ni de que se haya visto afectada la seguridad nacional, dijo Obama en su primera rueda de prensa tras haber ganado la reelección.

El presidente explicó que el FBI "tiene sus protocolos" y que hay que dejar que la investigación abierta continúe su curso. También enfatizó el "extraordinario trabajo" de Petraeus al frente de la CIA y que su dimisión tuvo que ver con un asunto "personal". "Me reservaré mi opinión de cómo surgió todo el proceso relacionado conel general", dijo.

Tras la dimisión de Petraeus a raíz de reconocer que tuvo una relación extramatrimonial con su biógrafa, Paula Broadwell, han surgido dudas sobre si su examante tuvo acceso a información clasificada. El FBI encontró en los ordenadores de Broadwell información clasificada, según algunos medios, pero ella ha negado que se la diera Petraeus.

Por otro lado, Obama, se comprometió a impulsar la negociación con Irán sobre su programa nuclear "en las próximas semanas", sin dar más detalles al respecto, y reiteró que confía en llegar a una solución diplomática. "Espero realmente llegar a una solución diplomática", dijo Obama al anotar que "todavía hay tiempo" para ello, en su primera rueda de prensa tras haber ganado la reelección.

En ese sentido, el presidente prometió "dar un empuje" al diálogo con Irán sobre su programa nuclear "en las próximas semanas", aunque no dio detalles de cómo lo hará.

Abismo fical

Asimismo, Obama afirmó que la economía estadounidense no puede permitirse una subida de impuestos generalizada a todos sus ciudadanos, al mismo tiempo que defendió que retirar los beneficios fiscales para los más ricos aprobados durante el Gobierno de George W. Bush resolvería la mitad del problema del denominado ´abismo fiscal´. Por este motivo, pidió a los representantes del Partido Republicano en el Congreso estadounidense que apoyen una ampliación de los actuales impuestos a aquellos hogares que ganan 250.000 dólares (196.000 euros) o menos.

A este respecto, incidió en que no se debe tomar como rehén a la clase media cuando se debaten los recortes de impuestos para los ricos. "Cuando se refiere al 2% de arriba, lo que no voy a hacer es ampliar más una exención fiscal para unos tipos que no lo necesitan y que costaría cerca de un billón de dólares", subrayó.