Trabajadores griegos han irrumpido en una reunión entre responsables helenos y alemanes en la ciudad de Tesalónica, en el norte del país, este jueves y han intentado atacar a un diplomático germano en protesta por las medidas de austeridad.

La Policía ha usado porras y gases lacrimógenos para dispersar a los alrededor de 250 empleados municipales después de que varios irrumpieran en el edificio. Según la Policía, los manifestantes querían detener la reunión cuyo objetivo era suavizar la relación entre Berlín y Atenas.

Agentes antidisturbios han formado un cordón en torno al cónsul alemán, Wolfgang Hoelscher-Obermaier, y han repelido a los manifestantes que intentaron atacarle caundo entraba al edificio. Algunos manifestantes trataron de rociarle con botellas de agua.