­El número de policías kenianos muertos en una emboscada a manos de ladrones de ganado en el distrito de Samburu, en el norte de Kenia, ascendió a 42 después de que las autoridades del país encontraran aún más cuerpos en un bosque. Tras el ataque, que se produjo en la tarde del sábado pasado, inicialmente se había informado de que eran al menos siete los agentes muertos y numerosos desaparecidos, pero desde entonces la cifra de víctimas entre las filas de la Policía ha aumentado en varias ocasiones drásticamente tras encontrarse más cadáveres.

El lunes se localizaron en total 14 cuerpos en el Valle de Suguta, en el norte de Kenia, donde se produjo el ataque, el peor que ha vivido la Policía del país desde su independencia en 1963.

"Estamos horrorizados por lo que hemos visto, cuerpos de policías repartidos por todas partes", dijo a la emisora local Capital FM un agente que fue testigo del descubrimiento y que pidió permanecer en el anonimato.

"Nunca he visto nada parecido. El número de policías muertos ha aumentado ahora a 42", agregó.

El incidente tuvo lugar cuando un nutrido grupo de agentes, que participaban en una operación en la que se pretendía capturar a ladrones de ganado, cayeron en una emboscada. "(Los delincuentes) habían robado ganado de una comunidad vecina en Samburu y no lo devolvieron. Fue entonces cuando los agentes se decidieron a seguirles", explicó otro policía.

Según los medios, los ladrones de ganado que llevaron a cabo la emboscada estaban equipados con armas pesadas y dispararon de manera indiscriminada contra las fuerzas de seguridad.