Varios soldados sirios murieron anoche en un puesto de control cerca de la ciudad de Tel Abiad, en la provincia fronteriza de Al Reqa, en el norte de Siria, por los bombardeos del ejército turco, informó el grupo opositor Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

Por el momento, ni las autoridades sirias ni otras organizaciones opositoras han confirmado esta información.

El Observatorio precisó que el puesto de control se ubicaba en el área de Rasma al Gazal, al sur de Tel Abiad, y agregó que los bombardeos desde Turquía han continuado hasta el amanecer.

Un activista, citado por el grupo opositor, aseguró que poco después del ataque contra el puesto de control estallaron en sus inmediaciones enfrentamientos entre las fuerzas gubernamentales y los rebeldes sirios.

El Observatorio señaló, además, que se han visto refuerzos militares turcos cerca de la frontera.

Anoche, el ministro sirio de Información, Omran Zubi, afirmó que su Gobierno estaba investigando las circunstancias del ataque lanzado ayer desde territorio sirio sobre un pueblo turco cercano a la frontera y que causó cinco víctimas mortales.

En declaraciones a la televisión estatal, Zubi mostró sus condolencias a las familias de las víctimas del obús que cayó sobre el pueblo fronterizo de Akçakale, en la provincia de Sanliurfa; un ataque que ha propiciado la respuesta turca, con el bombardeo de varios objetivos dentro de Siria.

En total, fueron tres los obuses que cayeron sobre la localidad turca, aunque solo uno de ellos causó la muerte a cinco personas y heridas a otras 13, dos de ellas graves.

Posteriormente, las Fuerzas Armadas de Turquía bombardearon objetivos dentro de Siria en represalia, según informó el Gobierno de Ankara.

"Nuestras Fuerzas Armadas, siguiendo las reglas internacionales de entrada en combate, han bombardeado objetivos en Siria en respuesta al abyecto ataque y tras determinar mediante el radar desde donde fueron disparados" los obuses que cayeron, apuntó un comunicado de la oficina del primer ministro, citado por CNNTürk.

"En el marco del derecho internacional y las reglas turcas de entrada al combate, no podemos dejar sin respuesta esta provocación del régimen sirio", añadió la nota.

La OTAN mostró su apoyo a Turquía y exigió a Damasco el fin de sus "flagrantes" violaciones del derecho internacional, mientras que la secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, manifestó a la prensa en Washington la indignación de su Ejecutivo.