Dos militares israelíes acusados de poner en peligro la vida de un niño palestino de nueve años al que emplearon como escudo humano han sido degradados hoy y puestos bajo libertad condicional durante tres meses por una corte militar.

Ambos, pertenecientes a la Brigada de Infantería Guivati, comparecieron hoy en una vista ante un tribunal de la Comandancia Sur del Ejército israelí, que les degradó de suboficiales al rango de sargento, informan los medios locales.

Los dos fueron condenados hace un mes por haberse excedido en el uso de su autoridad y puesto en peligro la vida del menor palestino al que ordenaron abrir varios bolsos de los que se sospechaba contenían explosivos durante el registro en un edificio del barrio Tel al-Hawa en la franja de Gaza en enero de 2009.

La pena máxima para este tipo de delitos ha sido fijada en tres años de prisión.

Se trata de la primera querella relativa a acusaciones de mala conducta durante una situación de combate. En anteriores casos se imputó a dos soldados, también de la Brigada Guivati, por haber robado tarjetas de crédito con las que se apoderaron de 400 dólares.

Más de 30 indagaciones han sido emprendidas contra militares desde que concluyera el 18 de enero del año pasado la operación "Plomo Fundido", que lanzó Israel en la franja de Gaza y se prolongó durante 22 días, con un resultado de 1.400 palestinos muertos y 5.000 heridos.

La mitad de los casos han sido cerrados por la Fiscalía Militar mientras que la otra mitad están cerca de su conclusión a la espera de decidirse si se presentan demandas contra los militares involucrados.