La amenaza de actos terroristas en Alemania es la mayor que se haya registrado hasta ahora, aseguró el jefe de la policía de ese país, Matthias Seeger."Es algo en lo que están de acuerdo todas las fuerzas de seguridad", subrayó.

En medio de esas advertencias, la estación central de trenes de Hannover se cerró ayer parcialmente durante más de una hora cuando se difundió que se había encontrado un objeto sospechoso, y un tren estuvo detenido en Düsseldorf cerca de dos horas por el mismo motivo, mientras en otras ciudades se llevaron a cabo actuaciones de control relacionadas con la situación de alerta antiterrorista activada en todo el país.

Según explicó ayer Matthias Seeger, hay indicios muy concretos sobre planes de terroristas islámicos para atacar Alemania en las próximas semanas. "En una escala de uno, peligro nulo, a diez, máximo peligro, estamos en nueve", aseguró Seeger. Al mismo tiempo rechazó estar fomentando el pánico. "Nadie necesita pánico ni histeria".

Como puntos de especial riesgo, Seeger mancionó terminales ferroviarias y aéreas. El director de la policía dijo que ni siquiera pueden excluirse escenarios como el que vivió Bombay en 2008, cuando grupos de terroristas coparon la estación de trenes y dos grandes hoteles de la ciudad india, matando a numerosas personas.

"La táctica de Al Qaida de los últimos años mostró que los terroristas apuestan al espectáculo del terror mediático y a matar a la mayor cantidad de gente". Según el mando policial, la policía alemana está preparada para hacer frente a los ataques: "Algunos de nuestros efectivos tomaron parte en los últimos años en capacitaciones especiales, en las que se simularon ataques", explicó.

Ministros del Interior de los distintos estados federados alemanes, que se reunieron en Hamburgo, propusieron en vista de las nuevas amenazas volver a almacenar por un lapso de seis meses los datos de comunicaciones y transacciones que se hagan por Internet o por teléfono.

Al mismo tiempo, las fuerzas de seguridad reclamaron mayores recursos, porque temen que sus efectivos se vean sobrecargados y que haya falta de personal. Desde el jueves puede verse en todo Alemania, en edificios públicos y sitios concurridos un importante despliegue de agentes. El Reichstag en Berlín está rodeado de vallas que impiden a peatones y vehículos acercarse.