El presidente de EEUU, Barack Obama, llegó hoy a Lisboa para participar en las cumbres de la OTAN y con la Unión Europea (UE) y dar garantías a los europeos de su interés en las relaciones transatlánticas.

Obama llegó a las 10.50 horas GMT a esta capital, donde se reunirá con el presidente de Portugal, Aníbal Cavaco Silva, y su primer ministro, José Sócrates, y además participará en una ceremonia de bienvenida antes de comenzar los trabajos de la cumbre de la OTAN.

Los aliados abordarán hoy la adopción de un nuevo concepto estratégico para la organización.

Antes de una cena de trabajo con los representantes de la Alianza, el presidente estadounidense tiene previsto mantener una reunión bilateral con su colega georgiano, Mijail Saakashvili.

En la jornada de mañana, Obama se reunirá con el presidente afgano, Hammid Karzai, al margen de unas sesiones de la cumbre de la OTAN que se dedicarán a abordar la marcha de la guerra en Afganistán y la revisión de la estrategia para ese conflicto.

Los aliados celebrarán también una sesión del Consejo OTAN-Rusia, la primera desde la guerra en Georgia en 2008 y con la que esperan afianzar un nuevo comienzo en las relaciones con Moscú.

La visita de 36 horas de Obama a Lisboa concluirá con una cumbre UE-EEUU de dos horas, en la que abordará junto al presidente de la Unión, Herman van Rompuy, y el presidente de la Comisión Europea, Jose Manuel Durao Barroso, asuntos como la lucha contra el terrorismo o la economía, especialmente a la luz de la crisis irlandesa.

A lo largo de toda su estancia, el presidente estadounidense se esforzará en demostrar a los europeos la importancia que atribuye a la relación transatlántica, ante los temores de los aliados de que Washington haya perdido interés en los lazos para cultivar con más atención las relaciones en Asia.

La cumbre UE-EEUU se celebra después de que se cancelara la prevista inicialmente en mayo pasado en Madrid durante la presidencia de España, ante el anuncio de la Casa Blanca de que Obama no acudiría.