La OTAN desarrollará un sistema de defensa para proteger su territorio contra misiles balísticos, según el nuevo "concepto estratégico" aprobado por los jefes de Estado y Gobierno de la Alianza.

La Alianza va a pedir a Rusia que coopere con esta iniciativa, algo que se tratará en la cumbre que ambas partes celebrarán mañana.

El mecanismo se creará como respuesta ante los más de treinta países de todo el mundo que ya tienen o están desarrollando este tipo de tecnología, algunos de los cuales "ya pueden alcanzar el territorio europeo", según dijo el secretario general, Anders Fogh Rasmussen, tras la primera sesión de trabajo de la cumbre.

El escudo antimisiles será "lo suficientemente potente como para cubrir todo el territorio y población de Europa y de Estados Unidos", destacó por su parte el presidente estadounidense, Barack Obama.

El documento aprobado hoy por los líderes aliados establece que "desarrollaremos la capacidad para defender nuestras poblaciones y territorios contra un ataque de misiles balísticos como un elemento clave de nuestra defensa colectiva".

La Alianza también buscará "la cooperación con Rusia" y otros socios, añade el texto, anticipándose a la cumbre OTAN-Rusia de mañana en la que se prevé iniciar el estudio de este trabajo conjunto.

Esta cooperación con Rusia no significará que haya un escudo antimisiles común, sino que ambas partes pondrán en marcha sistemas similares que estarán conectados y coordinados, según precisó el portavoz de la Alianza, James Appathurai.

Sin embargo, la OTAN no citó en concreto ninguno de los países desde los que podría llegar un ataque, después de que Turquía se opuso con fuerza en las últimas semanas a que se mencionara expresamente a Irán.

Los líderes de la Alianza Atlántica discutirán a fondo este mecanismo durante la cena de trabajo con la que cerrarán la primera jornada de esta cumbre de dos días.

Sistema modular

El futuro sistema será modular, y partirá del escudo que la OTAN ya está desarrollando para defender a tropas desplegadas en el exterior (cuyos primeros ensayos están previstos para diciembre próximo), y que se ampliará conectando a los medios de detección y defensa de que disponen varios países aliados.

Entre esos medios nacionales estarán los que Estados Unidos desplegará en varios países de la OTAN dentro del proyecto de escudo propuesto por Obama para sustituir al de su antecesor, George W. Bush, que era rechazado totalmente por el Kremlin y generaba reticencias entre algunos países aliados.

El objetivo del dispositivo es proteger a los países de la Alianza contra misiles de hasta 3.000 kilómetros de alcance.

La OTAN calcula que harán falta menos de 200 millones de euros en diez años para crear el mecanismo de mando y control conjunto de estos equipos nacionales, aunque esa cifra no incluye los medios que tendrán que adquirir los países para proteger todo el territorio europeo.

La participación de los países de la Alianza será voluntaria, y España está dispuesta a contribuir en la puesta en marcha del proyecto, según declaró la ministra española de Defensa, Carme Chacón, quien acompaña al presidente del Gobierno en esta cumbre.

España dispone de cuatro fragatas de la clase F-100 -y prevé dotarse de una quinta-, equipadas con el sistema antiaéreo "Aegis" capaz de participar en este dispositivo de defensa, según fuentes aliadas.