El papa Benedicto XVI pidió ayer que sea puesta en libertad la cristiana paquistaní Asia Bibi, de 45 años, condenada a muerte por blasfemia en Pakistán tras ser acusada de haber insultado a Mahoma.

Ante más de 30.000 personas que asistieron en la plaza de San Pedro del Vaticano a la audiencia pública de los miércoles, el Pontífice expresó, asimismo, su "gran preocupación" por la "difícil" situación que atraviesan los cristianos en Pakistán, país de mayoría musulmana donde son una minoría.

El Pontífice manifestó que los cristianos paquistaníes son "víctimas de violencias y discriminaciones".