La provincia de Nápoles, en el sur de Italia, estudia la posibilidad de exportar las toneladas de basura que no puede tratar a España.

Un portavoz de las autoridades provinciales de Nápoles confirmaron a Efe la negociación, pero advirtió de que no hay nada cerrado, ni quiso aclarar a qué ciudades españolas irían a parar los desechos.

La prensa de Nápoles destacaba ayer que el presidente de la provincia, Luigi Cesaro, había anunciado que España estaba dispuesta a recibir diariamente barcos con basura triturada y compactada.

El portavoz de la provincia advirtió también de que en la negociación para llevar la basura fuera de Nápoles hay otros países ribereños del Mediterráneo, como Túnez.

La provincia de Nápoles baraja la opción de enviar la basura al extranjero ante la negativa del resto de provincias de la región de Campania, así como de otras regiones italianas, a hacerse cargo de los desechos que proceden de Nápoles.

En la pasada crisis de la basura, Italia firmó un acuerdo con Alemania para enviar trenes cargados de desechos a este país, donde existen avanzados sistemas de tratamiento de residuos. Según los últimos datos del concejal de higiene urbana del Ayuntamiento de Nápoles, Paolo Giacomelli, en las calles de la capital de Campania se acumulan 2.700 toneladas de residuos y en los camiones siguen hacinadas otras 1.400.