Ocho guardas de seguridad, un policía y siete talibanes murieron ayer en el transcurso de un ataque insurgente contra un destacamento privado que protegía una antena telefónica en el norte de Afganistán, informó ayer una fuente policial.

El ataque, que comenzó el domingo a las 23.00 horas locales (18.30 GMT) tuvo lugar en el distrito de Qalay-I-Zal, de la provincia norteña de Kunduz, y duró unas tres horas, dijo el jefe de la Policía provincial, Abdul Rahman Sayed Jaili. Al tener noticia del ataque insurgente, las autoridades enviaron a la zona a las fuerzas de la Policía afgana, que se enfrentaron a los agresores hasta que estos huyeron. Según Jaili, dos guardas de seguridad resultaron heridos durante el enfrentamiento.

Por otro lado, Estados Unidos planea terminar su misión en Afganistán en 2014 tras una retirada gradual de sus tropas en ese país, según un plan elaborado por el Gobierno de Barack Obama que divulgó ayer The New York Times.

"La Administración Obama ha desarrollado un plan para empezar a transferir tareas de seguridad en determinadas áreas de Afganistán a las fuerzas nacionales durante los próximos 18 ó 24 meses, con la intención de concluir la misión de 2014", agregó el diario.