Los integrantes del Ejecutivo italiano que pertenecen al grupo Futuro y Libertad (FLI), que lidera Gianfranco Fini, el ex aliado del presidente del Gobierno, Silvio Berlusconi, presentaron hoy, como habían anunciado, su dimisión irrevocable.

Con este gesto, el FLI de Fini sale definitivamente del Gobierno, en lo que se traduce como el primer paso formal de la crisis que vive el Ejecutivo de Berlusconi. El FLI fue creado después de que Fini fuese expulsado del partido de Berlusconi, Pueblo de la Libertad (PDL), por sus divergencias con el presidente del Gobierno.

Dejan así el Gobierno el ministro de Políticas Europeas, Andrea Ronchi, el viceministro de Desarrollo, Adolfo Urso, y los subsecretario de Ambiente, Roberto Menia, y de Agricultura, Antonio Bonfiglio.

Berlusconi afrontará un cuestión de confianza en el Parlamento, aunque sólo después de que se apruebe la Ley de Presupuestos Generales.

Además, sobre el Gobierno pesa una moción de censura presentada por los grupos en la oposición Partido Demócrata (PD) e Italia de los Valores (IdV).

Las fechas tanto de la cuestión de confianza como de la moción de censura se fijarán la próxima semana, aunque todas las fuerzas políticas están de acuerdo en que primero se tiene que aprobar la Ley de Presupuestos.