Al menos seis insurgentes murieron ayer en un ataque contra una base de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF), en la provincia oriental afgana de Nangarhar, informó una fuente de la Policía local.

El ataque tuvo lugar a primera hora de la mañana en el distrito de Behsud, cerca de la ciudad de Jalalabad, cuando un grupo de seis integristas suicidas lanzó un ataque contra una base de la ISAF -la misión de la OTAN en Afganistán- que fue repelido por fuerzas afganas y extranjeras con fuego de armas cortas.

De acuerdo con la fuente policial, dos terroristas suicidas hicieron explotar la carga explosiva que portaban a las puertas de la base con el objetivo de romper el cerco de seguridad y facilitar el paso al resto de agresores.

Durante el enfrentamiento, las tropas afganas apostadas en el exterior del recinto militar mataron a cuatro integristas talibanes.

Sin embargo, en un comunicado difundido ayer, la ISAF informó de la muerte de ocho insurgentes, uno de los cuales vestía un chaleco suicida, y precisó que "de acuerdo con los informes iniciales", no se produjeron bajas entre sus filas.

Un portavoz talibán, por su parte, atribuyó a sus hombres la autoría de la acción y aseguró que al menos seis guardas de seguridad fallecieron en el ataque.

En los últimos meses, los talibanes han protagonizado frecuentes ataques contra convoyes, bases y aeropuertos ligados a las tropas internacionales desplegadas en todo el territorio afgano, especialmente en el cinturón suroriental del país, donde predomina la etnia pastún.

Explosión en un mercado

Al menos ocho personas murieron ayer, entre ellas el comandante de una milicia progubernamental, y cerca de una veintena resultaron heridas por la explosión de una bomba en un mercado de la provincia afgana de Kunduz (norte), informó una fuente oficial.

El atentado tuvo lugar en torno a las 10.30 hora local (06.00 GMT) en el distrito de Imam Sahib y, de acuerdo con el jefe del distrito, Ayub Aqyar, iba dirigido contra un grupo de una milicia progubernamental que se encontraba en la zona.

Según Aqyar, en el atentado perdieron la vida ocho personas, entre ellas tres milicianos y su comandante, y cerca de una veintena de civiles resultaron heridos.

La fuente explicó a la agencia AIP que la explosión fue causada por la detonación de un artefacto explosivo colocado en una motocicleta.

Aunque situada en el norte relativamente tranquilo de Afganistán y lejos de los principales bastiones de los insurgentes en el sur y este del país, Kunduz tiene varias bolsas de población pastún, la etnia de la que proceden tradicionalmente los talibanes.