El ex primer ministro israelí Ariel Sharon, que se encuentra en coma en un hospital desde enero de 2006, regresó ayer a su casa en la Granja de los Sicomoros, en la parte meridional del desierto del Negev.

Su traslado fue realizado en el más absoluto secreto para que Sharon no pudiera ser fotografiado mientras era introducido en camilla a la ambulancia, y varias patrullas del servicio secreto y la policía lo escoltaron todo el trayecto, informaron medios locales. Mamparas y guardias de seguridad alrededor del aparcamiento del hospital y en la granja evitaron que periodistas y curiosos pudieran acercarse.

Según informó el Hospital Tel Hashomer, a las afueras de Tel Aviv, el traslado fue solicitado por los hijos de Sharon, Guilad y Omrí.

El ex mandatario, de 82 años, sufrió un fatídico derrame cerebral en enero de 2006 a raíz de la medicación que tomó, días después de sufrir un trombo producido por un coágulo.

A raíz de su incapacidad para gobernar fue sustituido temporalmente en el cargo por Ehud Olmert, que tres meses después ganó las elecciones generales.

En medios médicos se considera que el estado de Sharón es irreversible y de hecho en el hospital no recibía ningún tipo de tratamiento de rehabilitación.

El diario Yediot Aharonot informaba ayer de que en los últimos días se han instalado en la Granja de los Sicomoros todo tipo de equipos médicos para crear las condiciones adecuadas para el traslado del exprimer ministro.