Varios centenares de saharauis se concentraron hoy ante la sede de ACNUR en la localidad argelina de Tinduf para pedir "volver a las armas" tras la que calificaron de "masacre de Gdeim Izik", en alusión al desmantelamiento, el pasado lunes, de un campamento saharaui en las cercanías de El Aaiún.

Según informó la agencia de prensa saharaui (SPS), los manifestantes exigieron a los dirigentes del movimiento independentista Frente Polisario que tengan "una posición más firme" para salvaguardar la integridad de la población saharaui que se encuentra en las zonas bajo control de Marruecos.

Tras concluir la concentración ante la sede de la Alta Comisaría de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), los manifestantes se dirigieron a la sede de la Presidencia y el Ministerio de Defensa de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) y pidieron a los dirigentes del Frente Polisario que "vuelvan a la lucha armada para la liberación del Sahara Occidental", indicó SPS.

Los manifestantes afirmaron que están listos "para volver a empuñar las armas y aceptar el sacrificio supremo porque Marruecos sólo entiende el lenguaje del fuego y el hierro."

Asimismo, exigieron a la ONU que envíe una misión a la zona "para esclarecer y establecer la verdad sobre el horrible crimen de Gdeim Izik".

Tras el asalto al campamento de Gdeim Izik y los posteriores enfrentamientos callejeros entre saharauis y las fuerzas de seguridad marroquíes, Rabat reconoce trece víctimas mortales (once agentes y dos civiles saharauis), mientras que el Frente Polisario da cuenta de 21 saharauis muertos, 159 desaparecidos y cientos de heridos.