La familia del ciudadano españo7l Babi Hamadi Buyema, fallecido durante los enfrentamientos registrados en El Aaiún, pidió ayer al Gobierno que inste al Ejecutivo marroquí a abrir una investigación por "el asesinato" de esta persona para conocer "toda la verdad" y determinar si se ordenó su muerte.

Si Marruecos no adopta esta iniciativa, "la Audiencia Nacional es competente por el principio de Justicia Universal para iniciar un proceso judicial, pues el fallecido es un ciudadano español", afirmó el letrado José Revert, miembro de la Asociación de Juristas por el Sahara. "Por experiencia ya sabemos que Marruecos no lo hará", añadió Revert, quien acompañaba al hermano del fallecido, Lahmad Moulud Ali.

"El Gobierno español no puede lamentar, tiene que condenar lo que ha sucedido", afirmó Lahmad, cuyo hermano, a juicio de Revert, "fue vilmente asesinado en la calle en un hecho que recuerda dictaduras y nazismo". Lahmad ha subrayado la necesidad de esclarecer este "asesinato" y determinar si hubo una orden para acabar con la vida de su hermano.

En este sentido, relató que Babi Hamadi falleció a las once de la mañana del pasado lunes, después de que policías marroquíes le ordenaran bajar del autobús en el que viajaba. Babi, que reside en El Aaiún junto a su mujer y sus dos hijos, Saad, de 4 años, y Aya, de 1, regresaba del trabajo, una empresa de fosfatos en la realiza su trabajo como técnico eléctrico. "Mi hermano era el único ciudadano saharaui que se encontraba en el autobús, por lo que fue obligado a bajar", dijo.

Tras descender del autobús, ha añadido, Babi fue arrollado por un vehículo policial que circulaba a 140 kilómetros por hora. "Paró, dio marcha atrás y volvió a atropellarlo; hacia adelante y hacia atrás", señaló. Del fallecimiento de su hermano tuvo conocimiento porque un saharaui le llamó por teléfono, "no porque alguna autoridad me llamara", afirmó Lahmad, quien, además, ha denunciado que el coche particular de su hermano fue incendiado horas más tarde. El cadáver, que inicialmente fue llevado a una vivienda próxima al lugar del atropello y reconocido por familiares, fue trasladado posteriormente al depósito de cadáveres de El Aaiún, donde aún permanece. Preguntado si viajará hasta El Aaiún aseguró que "solamente si las autoridades españolas" le dan "seguridad y protección" durante su viaje y estancia, al tiempo que indicó que su hermano será enterrado en el Sahara.