El presidente de EE UU, Barack Obama, lanzó ayer desde Yakarta un llamamiento en favor de la tolerancia, el respeto a los derechos humanos y a la lucha contra la red Al Qaeda, en un discurso al mundo musulmán en el que puso a Indonesia como gran ejemplo a imitar.

Obama, que pasó cuatro años de su infancia en Yakarta, recurrió en ocasiones a vivencias personales de su niñez para defender que "la democracia y el desarrollo se refuerzan mutuamente", ante las voces que en los países emergentes consideran la democracia un impedimento para la prosperidad.

Salpicando su alocución de palabras indonesias –un idioma que habló de niño y aún no ha olvidado–, el presidente estadounidense lanzó un llamamiento a la comunidad islámica para que luche contra Al Qaeda y repudie a los grupos terroristas . "Todos nosotros debemos derrotar a Al Qaeda y sus afiliados, que no pueden abrogarse el título de líderes de ninguna religión, desde luego no una tan grande como es el Islam", recordó Obama.

Un ministro dice que la primera dama le obligó a contravenir su religión

Michelle Obama puso ayer en un aprieto al ministro de Información indonesio, Tifatul Sembiring, quien asegura que la primera dama estadounidense se le acercó tanto durante el besamanos que se vio obligado a estrecharle la mano, a pesar de que la religión musulmana impide a los hombres el contacto físico con mujeres que no formen parte de su familia.