El ministro del Interior italiano, Roberto Maroni, aseguró ayer que el primer ministro, Silvio Berlusconi, llamó a la comisaría de Milán sólo para informarse de la detención de una menor marroquí que se le había comunicado que era la sobrina del presidente egipcio, Hosni Mubarak.

Así explicó ayer Maroni ante el Senado la polémica intervención personal de Berlusconi el pasado 27 de mayo para que liberasen a una menor de origen marroquí, Karima el Maroug, conocida con el sobrenombre de Ruby R., y que tenía entonces 17 años, y a la que conocía supuestamente por haberla invitado a un par de cenas en su residencia de Arcore, a las afueras de Milán.

La portavoz del opositor Partido Demócrata (PD), Anna Finocchiaro, comentó que no hay duda sobre la buena acción de la Policía, pero añadió que "su trabajo no fue respetado porque fue aliñado por las mentiras por parte del presidente del Gobierno". Finocchiaro acusó a Berlusconi "de abuso de poder", de "haber mentido" y de "pensar sólo en si mismo" al proteger a la menor para "evitarse problemas".