El primer ministro británico, David Cameron, condenó este jueves la violencia desatada durante la protesta estudiantil contra los planes de austeridad del Gobierno, que derivó en un ataque a la Torre Milibank, sede del Partido Conservador.

"He visto fotografías de gente empeñada en la violencia y en la destrucción de la propiedad, algo que es completamente inaceptable", dijo Cameron desde Seúl, donde se encuentra para asistir a la cumbre del G-20, que se celebrará entre hoy y mañana en la capital surcoreana.

Además, el 'premier' británico advirtió de que los delitos cometidos en el marco de estas protestas serán perseguidos por las autoridades. "Tenemos que asegurarnos de que este comportamiento no queda impune, necesitamos asegurarnos de que no volveremos a ver escenas como estas en las calles de Londres", apuntó.

Alrededor de 50.000 personas se congregaron en la capital británica para manifestar su descontento por la subida del precio de las matrículas universitarias, en un protesta que culminó con el ataque a la sede conservadora. En total 14 personas resultaron heridas y otras 32 fueron detenidas por estos disturbios que el Sindicato Nacional de Estudiantes (NUS), convocante de la marcha, ha achacado a una "minoría".