La tercera jornada tras el desmantelamiento del campamento de protesta se ha vivido hoy en El Aaiún en una tensa calma, mientras persisten focos esporádicos de violencia y la búsqueda de los responsables de los disturbios, que ha elevado a 163 el número de detenidos, según una asociación pro marroquí.

Fuentes en la ciudad señalaron que se ha desplazado hasta El Aaiún una delegación del Ministerio del Interior encabezada por su titular, Taib Cherkaui, aunque este viaje no ha sido confirmado oficialmente por Rabat.

Fuentes españolas que residen en la ciudad indicaron a EFE que el "wali" (gobernador civil) de la región convocó hoy a los jefes tribales para que se encargaran de transmitir que la gente se abstenga de salir de sus casas en la medida de lo posible.

Según estas fuentes, que pidieron no ser identificadas, esta medida se ha tomado para evitar nuevos disturbios y que la gente se acerque a las comisarías para preguntar por supuestos desaparecidos y detenidos.

Mientras, activistas saharauis pro autodeterminación indicaron que se ha emitido una orden de busca y captura contra los ocho miembros del comité de coordinación del campamento de Gdaim Izik, dos de los cuales podrían haber sido ya detenidos por sus antecedentes judiciales.

Fuentes de la Asociación Marroquí de Derechos Humanos (AMDH) en El Aaiún, en cambio, denuncian que en los últimos días, incluido hoy, se están cometiendo "graves violaciones de los derechos humanos por parte de la policía hacia ciudadanos saharauis", con "saqueos, entradas casa por casa y muchos arrestos".

Una vez más, las versiones contradictorias se suceden sin posibilidad de ser contrastadas, ya que por cuarto día en las últimas dos semanas Marruecos impidió el acceso a El Aaiún a la mayoría de los periodistas internacionales que intentaron dirigirse a la ciudad.

La aerolínea de bandera marroquí Royal Air Maroc dejó hoy en tierra a las corresponsales acreditadas en Rabat de los diarios El Mundo y El Periódico, de la radio COPE y la corresponsal francesa de Radio France Internacional (RFI), y solo permitió embarcar a la enviada especial del diario galo Le Monde.

El balance gubernamental señala que durante la intervención de las fuerzas del orden marroquíes en el campamento y los posteriores disturbios en El Aaiún murieron diez efectivos de seguridad y un solo civil saharaui. El Polisario, por su parte, habla de un total de 19 víctimas.

Esta versión mantiene además que la operación se inició para "liberar a los chiujs (notables saharauis), mujeres y niños de un grupo de individuos con antecedentes penales" que se habían apoderado del campamento, y que reaccionaron con violencia cuando las fuerzas del orden "intentaron detenerlos pacíficamente".