La Comisión irlandesa de derechos humanos pidió ayer el establecimiento de una investigación especial sobre los abusos cometidos por monjas, sacerdotes y personal laico contra mujeres y niñas en las llamadas Lavanderías de la Magdalena.

En estas infames instituciones, popularizadas por la película Las hermanas de la Magdalena (2002), se recluía a jóvenes de supuesta vida disoluta bajo un régimen de esclavitud y continuas humillaciones.

En un informe publicado ayer, la Comisión también pide al Gobierno de Dublín crear un fondo económico para compensar a los cientos de víctimas de abusos físicos y psíquicos perpetrados entre 1940 y la pasada década de los noventa en diez de estas lavanderías.

Muchas de aquellas mujeres, la mayoría menores, eran sometidas al control de las religiosas por orden de la Justicia irlandesa, que penalizaba su estilo de vida o circunstancias personales.

Por ese motivo, la Comisión denunció que los Gobiernos de la época ignoraron su obligación de evitar situaciones de "arbitraria detención, trabajos forzados y servidumbre".

La organización Justicia para las Magdalenas celebró ayer las conclusiones del citado informe, al tiempo que instó a las cuatro órdenes religiosas que regentaban las lavanderías a colaborar en el "proceso de reconciliación" con las víctimas.