El tren con 123 toneladas de residuos nucleares que atravesó Alemania este fin de semana acompañado por sonadas protestas de los ecologistas llegó ayer a la estación terminal de Dannenberg, en el norte del país. Los once contenedores están siendo transbordados, en una operación que durará la menos 12 horas, a camiones especiales pesados para efectuar por carretera los últimos 20 kilómetros de viaje hasta el depósito de basura atómica de Gorleben.