El Consejo de Seguridad de la ONU inició hoy gestiones, a petición de México, para convocar una reunión informativa acerca de los disturbios en el Sahara Occidental tras el desmantelamiento de un campamento de protesta saharaui, dijeron a Efe fuentes diplomáticas.

"Esta sesión informativa no está diseñada en contra de nadie, lo que se pretende es recabar información porque hay muchas contradicciones", explicó a Efe un representante diplomático que estuvo presente en la reunión en la que el embajador mexicano, Claude Heller, presentó la petición al Consejo de Seguridad.

Según dijo, las otras 14 delegaciones que integran el organismo respaldaron la propuesta mexicana de que el Departamento de Operaciones de Paz de la ONU (DPKO) presente un informe sobre la crisis que vive la ex colonia española, en la que el organismo mundial tiene desplegada una misión (Minurso).

De todas formas, algunos países expresaron el temor de que la sesión del Consejo de Seguridad pueda interferir en la reunión informal de dos días bajo el auspicio de la ONU que Marruecos y el Frente Polisario que concluirán hoy en las afueras de Nueva York, indicaron las fuentes diplomáticas.

La tensión entre grupos de civiles pro marroquíes y de saharauis ha aumentado por momentos en El Aaiún, donde, según los testigos, ya ha habido alguna confrontación esta mañana, después de una noche relativamente tranquila.

La aparente calma con que amaneció hoy la ciudad, marcada por el control de las fuerzas de seguridad marroquíes desplegadas en muchos barrios, se ha visto truncada de forma esporádica por ahora en barrios del centro y del este de la ciudad como Colominas.

Fuentes españolas que residen en la ciudad explicaron telefónicamente a Efe que han visto a grupos de decenas personas de civiles pro marroquíes patrullando las calles, observados atentamente por fuerzas de seguridad marroquíes, y que han mantenido algún altercado con saharauis en la céntrica plaza de Dshira.

Mientras, partidarios de la autodeterminación se apuestan en algunas esquinas para vigilar las calles, relataron a Efe esas mismas fuentes, las cuales añadieron que un buen número de los comercios y tiendas de la ciudad en los barrios orientales de la ciudad permanecen cerrados, así como los colegios y administraciones públicas.

Por su parte, Abdalahi J., vecino de Zemla, uno de los barrios más afectados ayer por los disturbios, relató a Efe que las familias tratan de reunirse en los hogares y aprovisionarse ante la eventualidad de nuevos incidentes.

Por su parte, el presidente de la Asociación Sahara Marroquí (ASM), Reda Taujni, manifestó a Efe que la noche ha sido tranquila y que "ahora han comenzado las investigaciones de la policía judicial; hace falta que todos los criminales sean presentados ante la justicia".

Asimismo, dijo que los incidentes registrados ayer en algunas casas fueron "actos de vandalismo que no tienen nada que ver con reivindicaciones políticas", motivados, según él, por la intención de algunos de aprovechar el caos "para entrar a robar".

Los disturbios se desataron en la ciudad después de que las fuerzas marroquíes desmantelaran por la fuerza el campamento de protesta de Gdaim Izik, a 18 kilómetros de El Aaiún, donde miles de saharauis reivindicaban desde hacía casi un mes sus derechos socio-económicos.

Negociación en Nueva York

Mientras, Marruecos y el Frente Polisario iniciaron este martes el segundo y último día de la reunión informal auspiciada por la ONU en las afueras de Nueva York para tratar de reconducir el proceso de negociación de una salida al conflicto del Sahara Occidental, dijeron a Efe fuentes diplomáticas.

El enviado especial de la ONU pretende con esta tercera reunión informal avanzar en la preparación de las condiciones necesarias para celebrar una quinta ronda del proceso de negociación que se empezó en 2007 a instancias del Consejo de Seguridad, pero que lleva dos años estancados.

Sin embargo, la grave situación en la ex colonia española tras el desmantelamiento por la fuerza el lunes del campamento saharaui de protesta ha puesto en duda que este enésimo encuentro entre las partes ayude a superar la amplia brecha que separa sus posiciones.

Marruecos y el Polisario han celebrado desde 2007 cuatro reuniones directas en Manhasset, sin que hayan logrado acercar sus posiciones. Posteriormente se reunieron de manera informal, en Viena y Nueva York, pero tampoco se registraron avances.

Rabat sostiene que la única solución realista al conflicto es su propuesta de conceder la autonomía al territorio y se niega a conversar sobre cualquier otra alternativa, mientras que el Polisario insiste en la celebración de un referéndum que incluya la independencia entre las opciones.