El transporte nuclear con 11 contenedores "Castor" y 123 toneladas de residuos radiactivos llegó hoy a su destino final en el depósito de basura atómica de Gorleben, tras casi cuatro días de viaje y de constantes bloqueos protagonizados por activistas antinucleares.

Los camiones pesados con los gigantescos contenedores realizaron los últimos 20 kilómetros de viaje por carretera sin incidentes, desde la estación de ferrocarril de Dannenberg hasta el depósito en el norteño estado alemán de la Baja Sajonia.

Poco antes los agentes habían retirado un camión de Greenpeace que bloqueaba la salida del convoy y retirado a miles de activistas antinucleares que protagonizaron toda la noche una sentada a las puertas del almacén de Gorleben.