El presidente de EEUU, Barack Obama, criticó hoy en Yakarta los planes israelíes para construir nuevos atentamientos en Jerusalén Este y consideró que se encuentra "en el buen camino" para mejorar las relaciones con el mundo musulmán.

El presidente estadounidense llegó hoy a Indonesia para una visita de menos de 24 horas al país en el que pasó parte de su niñez y que tendrá como pieza central su discurso mañana, desde la Universidad de Indonesia, al pueblo indonesio y el mundo musulmán, en el que buscará reconectar con la población islámica.

En una rueda de prensa tras reunirse con el presidente indonesio, Susilo Bambang Yudhoyono, Obama indicó que planes como los israelíes para construir nuevos asentamientos en Jerusalén Este "nunca son beneficiosos" cuando se intenta avanzar en el proceso de paz.

"Cada paso gradual (de este tipo) que se dé puede acabar rompiendo la confianza entre las partes interesadas", declaró el presidente estadounidense, en referencia al anuncio de que Israel construirá mil viviendas más en Jerusalén Este, en la colonia de Har Homá.

"Me preocupa que no hemos visto a cada una de las partes acometer los esfuerzos extra necesarios para lograr un avance que permita establecer un marco hacia una solución que permita la convivencia", destacó Obama.

Según indicó, "cada paso gradual que se dé puede acabar rompiendo la confianza entre las partes interesadas".

El anuncio israelí se produjo mientras el primer ministro de ese país, Benjamín Netanyahu, se encuentra en Estados Unidos.

Un anuncio similar por parte de Israel el pasado marzo, mientras el vicepresidente de EEUU, Joe Biden, visitaba Jerusalén, dio lugar a un periodo de fuertes tensiones entre los dos países.

Al tiempo que condenó el anuncio israelí, Obama consideró que su Gobierno está "en el camino correcto" para mejorar las relaciones con el mundo musulmán.

"Nuestros esfuerzos han sido serios y sostenidos", indicó Obama, quien agregó que "no esperamos eliminar de un plumazo todas las sospechas y malentendidos que se han creado a lo largo del tiempo, pero nos encontramos en el camino correcto".

La mejora de las relaciones con el mundo musulmán, destacó el presidente estadounidense, "serán buenas para la seguridad de Estados Unidos".

En su rueda de prensa, el presidente también dejó un pequeño lugar para la nostalgia, al evocar cómo ha cambiado el país desde que él vivió allí, hace cuarenta años.

"Cuando visitas como presidente un lugar en el que has pasado tiempo de niño te sientes desorientado", indicó. "El paisaje ha cambiado por completo. Cuando yo llegué la gente se movía en ciclo-rickshaws (pequeños carritos impulsados por un conductor en bicicleta)... Ahora está lleno de automóviles".

"Claro que como presidente, no ves ningún tráfico -las carreteras están bloqueadas para dejarte pasar. Pero los olores, las sensaciones, todas son muy familiares", agregó Obama.

La visita, que en un momento dado llegó a estar en duda debido a la actividad del volcán Merapi, a unos 500 kilómetros de la capital, comenzó con una señal ominosa: la ceremonia de recibimiento se tuvo que acortar debido a una lluvia tropical.

Era sólo un avance de que la estancia sería problemática: pocas horas más tarde, la Casa Blanca anunciaba que Obama partiría dos horas antes de lo previsto de Indonesia, ante los pronósticos de un aumento de la nube de ceniza volcánica creada por el Merapi.

Obama ya había tenido que cancelar en dos ocasiones su viaje a Indonesia este año por problemas de política interna.

Su viaje a Indonesia tiene como objetivo fomentar los lazos comerciales y de defensa con un país que es el cuarto por tamaño de población en el mundo, una creciente potencia económica en el sureste asiático y cuenta con una posición geoestratégica.

El presidente estadounidense se reunió hoy durante una hora con el presidente indonesio, con el que habló de asuntos como el programa nuclear iraní, la lucha contra el cambio climático o cómo aumentar la cooperación económica.

Ambos abordaron también asuntos como las recientes elecciones en Birmania, que Obama, como había hecho durante su visita a India en la primera etapa de su gira por cuatro países asiáticos, consideró que no han sido "limpias ni imparciales".