El presidente de EEUU, Barack Obama, abrió nuevas vías de negocio para las compañías norteamericanas en la India, entre ellas las de defensa, durante una visita de Estado en la que ha intentado seducir a los indios con grandes alabanzas al país y su papel mundial.

La relación entre EEUU y la India es "definitoria e indispensable" en el siglo XXI, ha sido la cita más repetida por Obama en los tres días de su visita; hasta cuatro veces la pronunció hoy en la rueda de prensa con el primer ministro indio, Manmohan Singh.

En la India gustó sin duda oír al mandatario de EEUU calificar al país de "potencia mundial", más que "emergente", aunque las grandes palabras de Obama no oculten que la suya ha sido una visita en busca de nuevos mercados para una economía en crisis como la norteamericana.

Obama reiteró su compromiso de eliminar restricciones a las exportaciones de alta tecnología (de uso militar y civil) a la India, sacando de su "lista negra" a organizaciones como el ISRO y el DRDO, las agencias indias de investigación espacial y militar, respectivamente.

El presidente se ha esforzado en todo momento en destacar las decenas de miles de empleos que se verán apuntalados por la veintena de acuerdos, por valor de 10.000 millones de dólares, alcanzados en la India, la mayoría entre empresas privadas.

Otra de la expectativas indias durante la visita de Obama era despejar el camino para el acuerdo de cooperación nuclear civil de 2008, que según el presidente está "listo para comenzar a implementarse" y apoyar las necesidades indias de energía.

Tres días ha durado la visita de Obama a la India y mucho ha repetido que es la más larga de su mandato y no "por casualidad", entre las muchas alabanzas a la democracia india, su apuesta por el desarrollo, su papel en Afganistán y en la región y el de "liderazgo" que debe asumir en Asia.

Fue este un guiño que, sin aludir a China explícitamente, apreciaron con grandes aplausos los diputados y senadores ante los que dio un discurso de 45 minutos en el que, además de repasar los avances de la relación bilateral desde que quedaron atrás las tensiones de la Guerra Fría, abogó por un asiento permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU para la India.