El ex almirante Emilio Eduardo Massera, de 85 años, considerado uno de los símbolos de la dictadura militar argentina (1976-1983) falleció hoy en el hospital naval de Buenos Aires de una hemorragia cerebral, según informes médicos.

Massera, integrante de la junta militar que gobernó el país entre 1976 y 1978 junto con Jorge Rafael Videla, cumplía arresto domiciliario desde 1998, un beneficio que la legislación argentina concede a los procesados mayores de 70 años.

Conocido como "el Negro", Massera fue condenado a cadena perpetua en el juicio contra las Juntas Militares de 1985 por tres homicidios agravados, torturas, privación de libertad, amenazas y robo.

Sin embargo, en 1990 salió de la cárcel por el indulto aprobado por el entonces presidente, Carlos Menem, y en 1998 fue imputado en las causas abiertas por el "Plan Cóndor" y el robo de bebés nacidos en cautiverio de madres desaparecidas, únicos delitos excluidos de las leyes de perdón.

En 2005 se suspendieron los procesos contra él, gracias a informes de médicos forenses que dictaminaron que no podía ser juzgado porque sufría "involución mental" por daños cerebrales.

Dos años después, la Justicia argentina declaró "inconstitucional" el indulto y se abrió un nuevo proceso, aunque nuevos informes médicos concluyeron en noviembre de 2009 que sus facultades mentales "no encuadran dentro de la normalidad psico-jurídica" y que no estaba "en condiciones de comprender las implicaciones de las resoluciones judiciales".

En junio de ese mismo año la Cámara Nacional de Casación Penal argentina había ratificado la "inconstitucionalidad" de su indulto y dejó en firme la sentencia de reclusión perpetua dictada contra él.

En septiembre del pasado año, un tribunal de Roma abrió un juicio en ausencia por la desaparición de tres ciudadanos italianos durante la "Operación Cóndor".

El represor estaba reclamado, también, por jueces de Alemania, España y Suiza por crímenes de lesa humanidad cometidos durante la dictadura.

Ya en octubre de 1997, el juez español Baltasar Garzón había decretado orden de detención internacional y su ingreso en prisión y en 2007 el Gobierno español pidió su extradición.

Massera fue hospitalizado en varias ocasiones en los últimos diez años por distintas enfermedades, las más graves en diciembre de 2002, por un derrame cerebral que le obligó a permanecer ingresado durante dos años, y en febrero de 2009, a causa de un infarto.

Según organizaciones humanitarias, unas 30.000 personas desaparecieron durante la última dictadura militar argentina.