Los envíos de correspondencia al extranjero desde los aeropuertos griegos se reanudaron ayer después de estar 48 horas suspendidos, debido a una oleada de paquetes bomba mandados a embajadas en Atenas y dirigentes políticos.

En los últimos días se llevaron a cabo meticulosos controles de toda la correspondencia que se había acumulado en la terminal de carga de los aeropuertos griegos.

Mientras, el comité de seguridad aérea civil de la Unión Europea reunido ayer en Bruselas, acordó proponer la intensificación de los controles a los vuelos de mercancías. Los expertos resaltaron la necesidad de desarrollar métodos de escáner y rastreo "más efectivos".

Bruselas destacó que el transporte aéreo juega "un papel crucial en la economía de la UE". Diez aeropuertos comunitarios están entre los 20 mayores puertos aéreos de operaciones, por lo que las medidas de control de mercancías y correo postal que pasan por ellos tiene "un gran impacto económico y de seguridad" a nivel global.

Por su parte, el vicepresidente de la Comisión Europea y responsable de Transportes, Siim Kallas, pidió ayer a los Estados miembros calma y medidas "proporcionadas" ante la ola de paquetes con explosivos enviados por correo y mensajería a través del transporte aéreo. Varios países han cerrado su espacio aéreo a los aviones procedentes de Yemen, entre ellos Alemania, que reclama a la UE normas más estrictas.

La preocupación del momento puede llevar a adoptar medidas exageradas y crear un escenario "controvertido" al contar con una "cobertura total de todos los riesgos posibles", pero con la "imposibilidad de aplicarlos", explicó Kallas.

Por otra parte, Bulgaria declaró ayer el llamado ´código rojo´, la máxima alerta de control y seguridad de todas las oficinas de correo, tras detectarse un paquete dirigido al embajador de Israel sospechoso de contener explosivos, aunque finalmente fue una falsa alarma.