Las fuerzas del orden francesas desalojaron ayer a un centenar de gitanos en dos campamentos ilegales, uno muy próximo al centro de Lyon (este) y otro en las afueras de la ciudad de Créteil, en la periferia de París.

La evacuación del campamento de Lyon se produjo a primera hora de la mañana cuando quedaban en las tiendas de campaña y chabolas en torno a medio centenar de personas, de las alrededor de 200 que lo ocupaban en verano. Una vez desalojado el solar, unas excavadoras derribaron las chabolas para evitar que volvieran a ser ocupadas. Entre los desalojados había muchos niños, algunos de ellos escolarizados en centros de los alrededores, cuestión que fue puesta de relieve por las asociaciones que les atendían para denunciar la falta de sentido de la operación.

En Créteil, los desalojados fueron una cincuentena, y algunos de ellos recibieron la orden de abandonar Francia por no tener los papeles en regla.