El legislador republicano John Boehner, que se perfila como futuro presidente de la Cámara de Representantes de EEUU, renovó hoy su promesa de desmantelar la que calificó de "monstruosa" reforma sanitaria del Gobierno por considerar que eliminará empleos y arruinará el sistema actual.

Durante su primera conferencia de prensa tras las legislativas del martes, Boehner dijo que la victoria republicana en esa cámara fue un mandato de los votantes para corregir la marcha del país, y citó entre sus primeros objetivos desmantelar la reforma sanitaria, una de las prioridades del presidente Barack Obama.

En declaraciones a periodistas momentos antes de la rueda de prensa, Boehner destacó que "el pueblo estadounidense está preocupado por el control del Gobierno del cuidado de salud (...), creo que antes de comenzar es importante que sentemos las bases para revocar esta monstruosidad y la reemplacemos con reformas de sentido común que reducirán el gasto del seguro de salud en EEUU".

La reforma sanitaria fue una promesa electoral de Barack Obama y uno de sus principales objetivos legislativos tras asumir el poder en 2009. No obstante, la lenta recuperación económica tras la recesión infundió ansiedad y nerviosismo entre los electores, lo que fue aprovechado por los candidatos republicanos para sumar adeptos en estos comicios.

Los republicanos recuperaron el control de la Cámara de Representantes al sumar al menos 60 escaños, con lo que superan ampliamente la mayoría necesaria para dirigir la Cámara baja.

Con el control del Congreso ahora dividido, se mantienen también las divisiones ideológicas entre ambos partidos, por lo que la mayoría de los expertos plantea continuas pugnas partidistas.