El Gobierno nipón protestó ayer por una visita del presidente ruso, Dmitri Medvedev, a las islas Kuriles meridionales, anexionadas por Moscú al término de la II Guerra Mundial, informó la agencia Kyodo.

El primer ministro japonés, Naoto Kan, calificó esa visita, de la que Japón no tuvo conocimiento previo, como "extremadamente deplorable", mientras su titular de Exteriores, Seiji Maehara, subrayó que "hiere el sentimiento de la población japonesa".

Maehara convocó al embajador ruso en Tokio, Mikhail Bely, para protestar por ese viaje, el primero de un presidente ruso a esas disputadas islas del Pacífico, conocidas como Territorios del Norte en Japón, según Kyodo.

Medvedev viajó ayer a las Kuriles tras culminar una reunión de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN, en inglés).

A finales de septiembre el presidente ruso ya anunció que tenía previsto visitar ese disputado archipiélago en un futuro cercano, lo que provocó que Tokio advirtiese que ese gesto dañaría significativamente las relaciones bilaterales.

El ministro portavoz japonés, Yoshito Sengoku, precisó en rueda de prensa que Moscú no notificó previamente a Tokio esa visita.