El evento, en el que participan delegaciones de noventa países y organismos internacionales, "ha sido únicamente convocado para dar dinero a los palestinos para proteger la seguridad de Israel", dijo a medios de comunicación en Gaza un portavoz de Hamás, Fawzi Barhum.

"No supone para nada un apoyo a los legítimos derechos del pueblo palestino", apostilló.

El objetivo de la cita, a la que asiste el presidente palestino y líder de Al Fatah, Mahmud Abás, es que la Autoridad Nacional Palestina (ANP) logre las donaciones necesarias para financiar su programa de reformas, presupuestado en unos 5.600 millones de dólares (unos 3.835 millones de euros).

Barhum comparó la conferencia de París con la de Annapolis (EEUU) del pasado noviembre, en la que israelíes y palestinos se comprometieron a alcanzar un acuerdo de paz en 2008.

"En Annapolis, Israel obtuvo crédito y apoyo, mientras que los palestinos nada, salvo la expansión de los asentamientos y la escalada de la violencia", apuntó en alusión a la licitación de 300 viviendas en la colonia de Har Homa, cerca de Belén, y al reciente aumento de las operaciones militares israelíes en la franja.

Otro portavoz de Hamás, Sami Abu Zurhi, definió la conferencia de París de "declaración de guerra abierta" contra su movimiento, que controla la franja de Gaza desde que el pasado junio expulsó a las fuerzas leales a Abás.

En una entrevista a la cadena de televisión qatarí "Al Yazira", Abu Zuhri advirtió al presidente de la ANP de que "no será capaz de volver a Gaza a bordo de un tanque israelí".

El portavoz subrayó además que Hamás se mantendrá firme frente a las presiones de Israel o de la ANP, a la que acusó de participar directamente en el bloqueo a la franja de Gaza.

"Es Mahmud Abás quien está cerrando la terminal de Rafah -que une Gaza y Egipto- y otros pasos... Es también él quien ha ordenado dejar de pagar sus salarios a más de 40.000 empleados en Gaza" leales a Hamás, agregó.

Hoy, en la apertura de la conferencia, Abás pidió a Israel que ponga fin a la expansión de los asentamientos judíos en Cisjordania y tildó a Hamás de "golpistas".