Cuatro palestinos murieron y otros 35 resultaron heridos ayer como consecuencia de una explosión que ocurrió durante el funeral de un miliciano en la franja de Gaza.

Testigos presenciales y fuentes médicas dijeron que en el curso del entierro de Jalil Masar'a, miliciano de la Yihad Islámica muerto ayer en un ataque israelí, se produjo una explosión que causó heridas de diversa consideración al grupo de personas más próximo.

Cuatro de ellas murieron en el hospital Shifa a causa de las heridas sufridas, en tanto que varías están aún graves y su vida corre peligro. El funeral, en el que participaban cientos de militantes, transcurría entre el citado hospital y el cementerio del barrio Shej Raduán, en la capital de la franja.

Según las fuentes del centro hospitalario, la deflagración se debió a una granada que portaba uno de los milicianos en el funeral y que se le cayó de las manos.

La explosión sigue al secuestro en la mañana de ayer también en Gaza de un asesor del primer ministro de la ANP, Salam Fayyad, el primero de un político de Al Fatah desde que Hamas tomó la franja por las armas en junio.