La cumbre de líderes de la Unión Europea de hoy quedará reducida a un sola jornada, frente a las dos habituales, debido a la firma del Tratado de Lisboa que tuvo lugar ayer en la capital portuguesa. Kosovo e Irán ocuparán una parte importante de la jornada.

La cumbre se abrirá con una corta reunión de los líderes con representantes de la patronal y los sindicatos europeos, seguida de otra con el presidente del Parlamento Europeo, Hans-Gert Pöttering, según la carta de invitación del primer ministro portugués, José Sócrates, presidente de la reunión.

En la primera reunión se pretende obtener acuerdo en dos de los puntos principales de la cumbre: la creación de un "grupo de reflexión" sobre el futuro de la UE y una declaración sobre globalización.

Además, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, hará una exposición sobre las propuestas de Bruselas a favor de una política migratoria común.

Kosovo e Irán protagonizarán las conversaciones durante el almuerzo conjunto de jefes de Estado y Gobierno con los ministros de Exteriores.

Sobre Kosovo, intentarán una vez más lograr una posición unida en la UE ante la pretendida independencia de ese territorio por parte de los albano kosovares, mientras que el Alto Representante para Política Exterior y Seguridad Común, Javier Solana, explicará la situación en torno a Irán y su programa nuclear.

La segunda sesión de trabajo durará dos horas se completarán las discusiones de la mañana y se cerrará el texto de conclusiones. La presidencia portuguesa espera ofrecer su conferencia de prensa final a las 16:30 GMT para explicar los resultados de la cumbre.